Con los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 ya finalizados, Rafaela comenzó a transitar una nueva etapa, la de definir cómo se administrarán, sostendrán y aprovecharán los escenarios deportivos que quedaron como uno de los principales legados del acontecimiento continental. El desafío es mantener activos estos espacios de grandes características, que requieren recursos, organización y una agenda permanente de actividades.
En ese marco, el secretario de Desarrollo Humano y Deportes, Hugo Morel, confirmó en diálogo con Diario CASTELLANOS que el Municipio y la Provincia mantienen conversaciones para definir el esquema que regirá durante los próximos años y que entre las alternativas que se analizan aparece la participación del sector privado.
Hasta diciembre continuará vigente el esquema actual, con el ente creado para los Juegos a cargo de la administración de los espacios. Durante estos meses, explicó Morel, se buscará alcanzar acuerdos que permitan establecer un modelo de funcionamiento de largo plazo. “Nos tomamos un tiempo prudente con Provincia para diciembre para poder hacer buenos acuerdos. Es un desafío importante poder sostener esta infraestructura y aprovecharla”, señaló el funcionario.
La discusión alcanza particularmente al Microestadio y al Velódromo, además de los restantes espacios deportivos construidos o mejorados para la competencia. La Provincia presentó estas obras como parte del legado permanente de los Juegos, que incluye infraestructura deportiva y urbana para la ciudad.
Morel fue concreto al referirse a una de las posibilidades que se encuentran sobre la mesa, que es la articulación entre el Estado y empresas privadas para administrar y generar recursos en los nuevos escenarios. “Claramente está la posibilidad de ser público-privado, privado-público. Nos parece importante que aparezca la parte del privado para hacer su aporte, para que genere recursos, siempre el privado es más eficiente en ese sentido, y que haya un complemento”, explicó.

El funcionario aclaró que todavía no existe un esquema definitivo y que las conversaciones continúan. La definición será central para determinar cómo se afrontarán cuestiones vinculadas con el mantenimiento, la seguridad, la limpieza y el funcionamiento cotidiano de los escenarios, pero también para establecer qué tipo de eventos podrán desarrollarse y bajo qué condiciones.
Por el momento, Morel confirmó que se mantendrá la seguridad en los predios para garantizar la conservación de las instalaciones mientras se terminan de definir los acuerdos.
Una agenda que ya comenzó a construirse
La intención de las autoridades es que los nuevos escenarios no queden asociados únicamente a los Juegos Suramericanos, sino que tengan actividad durante todo el año.
De hecho, antes de que finalice el actual esquema de administración ya existen nuevas propuestas. En el Microestadio está previsto un campeonato nacional de gimnasia artística entre el 11 y el 14 de noviembre, con más de 600 gimnastas inscriptos. Una vez finalizada esa competencia se colocará el piso deportivo adquirido para el espacio, según contó Morel.
También se encuentran en evaluación nuevas competencias de BMX y ciclismo. El funcionario adelantó la realización de una Copa Santa Fe y señaló que existe además la posibilidad de recibir un Campeonato Nacional. “Tenemos un montón de propuestas, con federaciones, con asociaciones, para poder seguir trayendo este tipo de eventos”, sostuvo.
La búsqueda, según planteó, apunta a que la infraestructura tenga una utilización permanente y que la llegada de competencias genere también movimiento económico en la ciudad.
El desafío de incluirlo en el Presupuesto 2027
La nueva realidad que atraviesa Rafaela después de los Juegos también tendrá su correlato en la planificación municipal. Morel confirmó que el área de Desarrollo Humano y Deportes ya está trabajando en el Presupuesto 2027 contemplando las necesidades que genera la nueva infraestructura.
El funcionario aclaró que todavía faltan definiciones vinculadas con el modelo de administración, por lo que algunos aspectos presupuestarios dependerán de los acuerdos que se alcancen con la Provincia. “Después nos tocará negociar con el intendente y después con el Concejo para que lo aprueben, pero bueno, es algo a lo que me dedico mucho tiempo porque después termina siendo importante y estamos en eso”, explicó.
De esta manera, el debate sobre el futuro de los escenarios deportivos no quedará limitado a quién tendrá las llaves de los edificios. También tendrá una dimensión económica, que refiere a cuánto deberá aportar el Estado, qué recursos podrán generarse a través de los eventos y qué papel tendrá el sector privado para sostener una infraestructura que, por sus características, representa una nueva escala para la ciudad.



