Qué explica el aumento de locales comerciales disponibles en el microcentro

Desde la Comisión de Comercio del Centro Comercial de Rafaela analizaron la creciente oferta de espacios comerciales en el centro de la ciudad. Aseguran que el fenómeno responde a múltiples factores, entre ellos el cambio en los hábitos de consumo, el aumento de los costos fijos, la digitalización de las ventas y la necesidad de replantear los modelos de negocio.

Los carteles de «Se alquila» o «Se vende» comenzaron a multiplicarse en distintos puntos del microcentro de Rafaela y alimentan un interrogante que cada vez se repite con mayor frecuencia: ¿por qué hay más locales comerciales disponibles? Para el Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), la respuesta no puede reducirse únicamente a una caída de las ventas. El escenario, aseguran, es el resultado de una transformación que atraviesa al comercio en todo el país y que también encuentra su reflejo en la ciudad.

«Sin lugar a dudas, el comercio está pasando por un momento complejo, de una reinvención de procesos internos, pero también de un modelo económico que por ahora no logra impactar en el consumidor final ni en la economía doméstica». Con esa definición, Germán Ciceri, presidente de la Comisión de Comercio del CCIRR, resumió el diagnóstico que realiza la entidad sobre la actualidad del sector, durante una entrevista concedida a Diario CASTELLANOS.

Según explicó, el fenómeno debe analizarse desde una mirada amplia. Mientras algunos comerciantes encontraron nuevas oportunidades a través de la venta digital, otros optaron por trasladar sus negocios hacia barrios o sectores periféricos, donde los costos operativos son menores. «No desconocemos las dificultades. Algunos comercios lograron reinventarse, otros pasaron a un formato más digital y otros dejaron locales céntricos para instalarse en lugares donde el alquiler representa una carga menor», sostuvo. En ese sentido, consideró que la mayor disponibilidad de inmuebles en el microcentro no necesariamente implica el cierre definitivo de negocios, sino también una reconfiguración de la actividad comercial.


Costos y nuevos modelos de negocio

Para Ciceri, uno de los principales desafíos que enfrenta hoy el comercio pasa por el incremento de los costos fijos. El impacto de las tarifas de energía eléctrica y de los alquileres redujo la rentabilidad de muchos emprendimientos y obligó a revisar estructuras que hasta hace algunos años resultaban sostenibles.

«Hoy la luz tiene un impacto muy fuerte sobre los comercios y los alquileres también representan un costo enorme. Este nuevo contexto obliga a mirar hacia adentro, bajar costos y ser mucho más eficientes», afirmó. Incluso señaló que existen actividades que ya no necesitan una ubicación céntrica para sostener sus ventas, gracias a la consolidación de otros canales de comercialización.

Una realidad que no afecta a todos por igual

El representante del CCIRR también evitó realizar generalizaciones sobre el presente del sector. Explicó que algunos rubros, como la gastronomía y el textil, atraviesan mayores dificultades, mientras que otros mantienen un buen nivel de actividad e incluso continúan surgiendo nuevos emprendimientos con propuestas diferentes.

En ese contexto, la entidad continúa impulsando la campaña Compre Local, con el objetivo de fortalecer el vínculo entre los consumidores y los comercios de Rafaela. «No estamos en contra del comercio electrónico. Lo que buscamos es poner en valor todo aquello que ofrece el comercio local: el asesoramiento, la atención personalizada, la posibilidad de resolver un inconveniente rápidamente y el servicio posventa. Son aspectos que muchas veces hacen la diferencia», explicó Ciceri. Y concluyó: «El consumo sigue retraído, pero creemos que generar conciencia sobre la importancia de comprar en la ciudad también es una herramienta para sostener la actividad y el empleo».

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