La inauguración de las obras realizadas en el Autódromo Ciudad de Rafaela marcó oficialmente el regreso del Turismo Carretera a la ciudad, un objetivo que demandó una inversión superior a los 2.000 millones de pesos y el trabajo articulado de distintos actores públicos y privados.
Durante el acto, el gobernador Maximiliano Pullaro puso en valor el proceso que permitió concretar las mejoras exigidas por la ACTC para volver a recibir a la categoría más importante del automovilismo nacional. “Con mucho esfuerzo hemos recuperado la infraestructura que necesitábamos y lo hicimos de la mejor manera, trabajando de manera coordinada”, sostuvo.
Las intervenciones incluyeron la renovación integral del playón y la calle de boxes, la construcción de una cama de leca en la Chicana Nº 1 y una nueva Sala Médica de alta complejidad, considerada una pieza clave para cumplir con los estándares de seguridad requeridos.
Para Pullaro, el principal mérito del proyecto radicó en la capacidad de articulación entre diferentes sectores. “Cada uno puso su grano de arena, entendiendo que teníamos que recuperar la carrera más emblemática y más linda de la Argentina”, destacó.

El mandatario provincial también remarcó que la recuperación del autódromo se suma a otras obras de infraestructura deportiva que se ejecutan en Santa Fe, especialmente en el marco de los Juegos Suramericanos ODESUR 2026.
“Era un desafío inmenso por la magnitud de las inversiones y por los tiempos de ejecución. Sin embargo, las obras se están haciendo en tiempo récord y con valores incluso menores a los previstos originalmente”, afirmó.
La Sala Médica del autódromo, una obra clave que llevó el sello del Sanatorio Nosti
La vuelta del Turismo Carretera representa además la recuperación de uno de los escenarios más tradicionales de la categoría. El histórico óvalo rafaelino volverá a recibir a miles de fanáticos el próximo fin de semana, devolviendo a la ciudad una competencia que forma parte de su identidad deportiva.
“Vuelve el TC a esta hermosa ciudad”, concluyó Pullaro, celebrando una obra que permitirá que el rugido de los motores vuelva a escucharse en el Templo de la Velocidad.



