Tras el vencimiento del último acuerdo salarial el 31 de marzo, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) inicia abril sin una nueva paritaria cerrada a nivel nacional. En este escenario, los trabajadores del sector toman como referencia una base de cálculo ya prevista en el convenio anterior, mientras se aguarda el inicio de las negociaciones para los próximos meses.
El esquema vigente responde a una cláusula incluida en el acuerdo firmado en 2025, que fijó valores salariales de transición para abril. Sin embargo, el contexto inflacionario, las restricciones en las paritarias y el nivel de actividad industrial anticipan una discusión compleja entre el gremio, las cámaras empresarias y el Gobierno nacional.
En este marco, el secretario general de la UOM seccional Rafaela, Roberto Oesquer, explicó que el esquema vigente contempla una referencia concreta para el mes en curso: “Ya estaba estipulada una base de cálculo para abril dentro del acuerdo anterior, que fue homologado. En términos porcentuales, representa un 5%”.
De este modo, abril se configura como un mes de transición, en el que los salarios parten de esa base mientras se desarrollan las negociaciones paritarias para los próximos meses.
Oesquer indicó que durante abril se espera avanzar en un nuevo acuerdo, aunque advirtió que el contexto presenta dificultades. “Los acuerdos que se hicieron en función de los topes que planteaba el Gobierno nacional han sido insuficientes”, sostuvo, y remarcó que los incrementos previos —que incluyeron subas del 4,2% y sumas no remunerativas— no lograron acompañar la evolución de los precios.
En ese sentido, el dirigente señaló que la inflación continúa por encima de las previsiones oficiales: “Se hablaba de una convergencia al 1%, pero la inflación se ha mantenido en torno al 3% e incluso podría ser superior en marzo”.
Además, advirtió sobre el impacto del bajo nivel de actividad industrial, un factor que —anticipó— será planteado por el sector empresario en la discusión paritaria. A esto se suma la incertidumbre en torno a la homologación de futuros acuerdos, en un escenario donde el Gobierno nacional mantiene pautas salariales restrictivas.
“El nivel de actividad es menor y eso va a dificultar las negociaciones. A su vez, existe presión para que los acuerdos no superen determinados parámetros, lo que complica alcanzar mejoras reales en el salario”, expresó.
Por otra parte, Oesquer cuestionó el deterioro del poder adquisitivo: “Los sueldos son bajos y no alcanzan para cubrir la canasta básica. Incluso con este 5%, el impacto es limitado”.
Finalmente, el dirigente señaló que el panorama hacia adelante es incierto y anticipó que la discusión paritaria será clave para definir la evolución salarial del sector durante el resto del año.



