El Gobierno de Santa Fe dispuso un importante refuerzo de la presencia policial en el Barrio 2 de Abril de Rafaela, una medida que se toma tras los lamentables hechos de violencia que incluyeron enfrentamientos cruzados y que derivaron en la muerte de un vecino inocente. La acción principal es la incorporación de un móvil de la Policía de Acción Táctica (PAT), una fuerza especial provincial, para garantizar la seguridad en el sector.
Sebastián Rancaño, coordinador operativo del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, confirmó la medida en diálogo con Diario CASTELLANOS y Next Rafaela. «Hoy nosotros tenemos dispuesto un móvil de la PAT, que es la Policía de Acción Táctica, en el barrio, exclusivamente en el barrio, 12 horas, y en las otras 12 horas, completando ese refuerzo, lo está haciendo los agentes del cuerpo de la unidad regional», detalló.
Además de estas disposiciones, Rancaño reconoció que con los móviles de la UR V que recorren cada uno de los cuadrantes, lo que se traduce en 24 horas de presencia efectiva de móviles policiales dedicados al barrio.
Rancaño enfatizó que la decisión surge a partir de un hecho «totalmente lamentable», y que el Gobierno Provincial repudia este tipo de situaciones. «Entendemos que uno tiene que actuar en consecuencia cuando estas cosas pasan, estas cosas que son tremendas, que la verdad que lejos de naturalizarlas, tenemos que ver cómo terminamos haciéndole frente», afirmó el Funcionario.
Operativos de saturación y Comando Unificado
El refuerzo de la PAT y el Cuerpo de Comando se suma a las tareas que ya se están realizando todas las noches en el sector. Rancaño explicó que se llevan adelante «distintos operativos de control y de saturación en el barrio y en cercanías». Estos operativos de saturación son el resultado de la Mesa de Comando Unificado, un espacio de trabajo semanal que congrega a todos los responsables de las áreas de seguridad de la ciudad.
En esta mesa participan la Policía, la Municipalidad (a través de la Guardia Urbana y Protección Vial y Comunitaria), el Escuadrón de Gendarmería, Policía Federal y los PUMAS. «Se convoca a todas las fuerzas y, generalmente, participa la mayoría», explicó Rancaño, diferenciando estas acciones de las dispuestas directamente por el Ministerio. «Lo que surge de las Mesas de Comando Unificado, es lo que se está haciendo, estas saturaciones que se hacen esporádicas en el barrio y en alrededores, que no tienen nada que ver con lo dispuesto por el Ministerio de Justicia y Seguridad».
Consultado sobre el tiempo que se mantendrá el operativo especial, Rancaño indicó que si bien las órdenes operacionales se renuevan cada quince días, «estimo que van a quedar presentes por un tiempo», al ser una decisión de la superioridad.
Mayor presencia y una cercanía con los vecinos
En cuanto a los primeros resultados, Rancaño señaló que el principal objetivo es darle tranquilidad a los vecinos del sector. «Los resultados, en realidad, lo que uno persigue es poder darle tranquilidad al barrio, que la gente sienta la presencia policial y la contención», comentó, asegurando que se obtuvo una «buena respuesta y repercusión de los vecinos».
El contacto directo con los vecinalistas ha sido clave para medir el impacto. El Coordinador afirmó que el trabajo de la gestión provincial ha sido de «mucha cercanía con todos los barrios de la ciudad de Rafaela», a través de reuniones en las que se explica el trabajo policial. Este contacto previo permite que la gente «haya logrado sentir una cercanía con nosotros que somos los representantes, con los jefes mismos de la unidad regional que nos han atendido todas las veces que los vecinos han reclamado atención». Por ello, «hoy te puedo decir que el vecino tiene y nota esta presencia policial, que obviamente, se decidió incrementar en el lugar».
Finalmente, Rancaño recordó que Rafaela se acogió al esquema de policiamiento por cuadrantes impulsado por el Ministerio, dividiendo la ciudad en siete zonas con un móvil patrullando 24 horas cada una. «Hoy, la Ciudad de Rafaela tiene un promedio de 14 vehículos por hora patrullando dentro de los 7 cuadrantes», lo que mejora la capacidad de respuesta, tanto para el trabajo proactivo de identificación y detención de personas, como para el trabajo reactivo, que depende fundamentalmente del vecino a través de la herramienta del 911, la cual definió como «la columna vertebral de un sistema de seguridad».



