La comunidad educativa de Rafaela presentó este lunes en el Concejo Municipal un proyecto que busca fortalecer la formación docente en la ciudad, en un contexto de fuerte disminución de la matrícula en los profesorados. La iniciativa, impulsada por el bloque justicialista, propone la creación del Programa Municipal de Fomento a la Vocación Docente, que contempla becas, acciones de revinculación académica, apoyos específicos para madres y padres estudiantes, tutorías y campañas de revalorización de la docencia.
En diálogo con Diario CASTELLANOS, el docente rafaelino Antonio Ciceri explicó que los datos que motivaron el trabajo colectivo “son preocupantes y bastante alarmantes”. Según detalló, entre 2019 y 2025 la carrera de Profesorado de Educación Primaria registró una caída del 56% en su matrícula, pasando de 80 inscriptos a solo 35. A nivel general, el Instituto del Profesorado N.º 2 “Dr. Joaquín V. González” redujo sus inscripciones de 508 a 350 estudiantes: “Estos números reflejan una realidad que ya se siente en las escuelas, donde falta personal para los reemplazos”, señaló.
Ciceri indicó que la disminución responde a múltiples factores: “Hay una gran crisis estructural y económica, salarios bajos, y también una mayor oferta de carreras en la ciudad. La situación varía según a quién se le pregunte, pero los datos son reales y tenemos que trabajar sobre eso”. En el nivel primario, aseguró, la falta de docentes genera dificultades para cubrir suplencias y atender aulas cada vez más numerosas, en algunos casos con hasta 40 alumnos: “Cuando las aulas son tan grandes, se complica seguir el proceso individual de cada estudiante y trabajar con la diversidad”, explicó.
El docente también mencionó que en el nivel secundario se presentan otros desafíos, como la necesidad de viajar a localidades vecinas para tomar reemplazos y las limitaciones del boleto gratuito: “Muchos docentes deben moverse entre varias ciudades, y no siempre los llamados llegan a tiempo”.
Sobre el proyecto ingresado al Concejo, Ciceri destacó que nació de un proceso de diálogo entre docentes, no docentes, estudiantes, egresados y personas que abandonaron la carrera. “Creemos que, aunque la educación sea de competencia provincial, desde lo local se puede aportar un granito de arena para revertir esta situación”, afirmó.
Entre los ejes centrales, mencionó la actualización y ampliación de las becas municipales, teniendo en cuenta el aumento del costo de vida y de insumos educativos como fotocopias, útiles, alimentos o conectividad. También subrayó la importancia de la revinculación académica de quienes abandonaron sus estudios: “Se puede trabajar en corto y mediano plazo con tutorías, talleres y un seguimiento de cada trayectoria para que esas personas retomen y terminen la carrera”.
Otra de las preocupaciones planteadas fue el acompañamiento a estudiantes que son madres o padres: “Hay compañeras y compañeros con hijos pequeños que no pueden cursar por falta de jardines maternales en horarios nocturnos. Ser mamá o papá no debería ser un impedimento para formarse”, expresó.
Finalmente, Ciceri recordó que la caída de la matrícula repercute directamente en la ciudad: “Hacen falta docentes, hacen falta aulas y también escuelas. Ojalá se concreten las instituciones prometidas, porque son necesarias”. Aun así, se mostró optimista respecto del impacto del proyecto: “No es fácil, va a llevar tiempo, pero tenemos esperanza de que esto se pueda acomodar”.



