La Municipalidad de Rafaela ha comenzado a implementar una modalidad de control vial totalmente novedosa, que marca un antes y un después en la fiscalización de las faltas en el tránsito, ya sean graves o cotidianas. La medida central es la potestad otorgada a los inspectores de constatar infracciones por maniobras temerarias o conducción peligrosa directamente a través de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano (CeMU). Este salto cualitativo fue posible gracias a las recientes modificaciones introducidas en el Código de Faltas Municipal, que adaptó su normativa para que la evidencia visual recogida por el sistema de videovigilancia se convierta en prueba irrefutable ante el Juzgado.
Hernán Bo, jefe de Protección Vial y Comunitaria, dialogó en exclusiva con Diario CASTELLANOS y explicó que esta adaptación es un «golpe de calidad» que busca implementar un sistema ya existente en la ciudad, como es el Centro de Monitoreo Urbano (CeMU) para un nuevo objetivo fuera de lo meramente prevención en seguridad, sino que ahora poder «utilizarlo para prevenir en cuestiones viales».
El proceso es sencillo, a partir de los cambios y las nuevas disposiciones, los inspectores de tránsito han sido incorporados a la Central de Monitoreo, y son ellos quienes, al detectar una infracción por conducción peligrosa, la documentan. «Las imágenes de monitoreo nos sirven como prueba ante el juzgado de falta», precisó Bo. Aunque las multas en sí mismas no modificaron sus unidades de monto, se cambió «la normativa respecto de cómo se constatan las infracciones, cómo se juzgan y cuáles son los alcances del juzgamiento».
Según explicó Bo, esto se da gracias a un cambio de disposición en lo que son las funciones de los inspectores, quizás antes el área contaba con los patrullajes por el microcentro para constatar infracciones, y ahora esto se realiza a través de las cámaras de monitoreo, con lo cual el salto es realmente significativo.
Una estrategia para evitar riesgos y accidentes
La motivación detrás de esta novedosa metodología no es solo la recaudación, sino fundamentalmente la prevención de accidentes graves. La conducción peligrosa, que incluye picadas o willy, históricamente ha sido difícil de abordar por los agentes en el terreno debido al riesgo que implica. Bo fue tajante al respecto e insistió que «abordar la conducción peligrosa, es riesgoso para la persona y para el inspector que aborda esa situación, o la Policía». Así mismo indicó que nadie puede salir a perseguir a alguien que corre a «80, 100, 120 kilómetros por hora» porque la huída solo va a producir un accidente.
Por ello, la estrategia es la identificación diferida. La CeMU permite documentar la infracción y, si no es posible detener al infractor en el momento, el acta se labra de igual forma, y la notificación de la sanción se realiza posteriormente en el domicilio. Bo enfatizó que: «Tenemos que buscar y ya tenemos algunas estrategias abordadas, como la central de monitoreo, como algunos vehículos de inspectores de civil, donde ellos van a poder determinar los lugares donde hacen estas maniobras». La clave es abordarlos «cuando está detenido el vehículo. Porque en algún momento se van a estacionar», agregó.
El sistema ya está funcionando y, en sus primeras semanas de implementación, se han constatado tres infractores por este tipo de faltas, los cuales ya fueron notificados y deberán regularizar su situación.
Próximo objetivo: semáforos en rojo
La gestión tiene previsto apuntar a otro de los «grandes flagelos que lleva a los accidentes graves» y es el cruce de semáforos en rojo. Bo destacó la gravedad de esta falta, y reconoció que «generalmente cuando hay un cruce de semáforo en rojo es un accidente grave». Si bien la constatación automática por semaforización aún no está activa, el jefe de Protección Vial indicó que es lo próximo en la lista, una vez que se resuelvan cuestiones administrativas y técnicas, como «un reposicionamiento de las cámaras para que apunten bien al semáforo, la senda peatonal». La meta es que la ciudadanía «al momento de cruzar un semáforo en rojo lo piense dos veces, porque tal vez lo cruzás en rojo y a los dos o tres días te llega la infracción a tu casa, infracción que es costosa».
Llamado a concurso para jefes
En paralelo a la reorganización operativa en la calle, el área de Protección Vial y Comunitaria también atraviesa un proceso de normalización de sus mandos. La Municipalidad lanzó el llamado a concurso interno para cubrir los cuatro cargos vacantes de Jefes de División en Protección Vial.
Bo explicó que esta medida, que sigue al reciente proceso administrativo que culminó con la cesantía de exjefes del área, es un paso institucional obligatorio. «El proceso de concurso es un proceso que está establecido en el estatuto municipal», detalló el Jefe de Protección Vial y Comunitaria. Actualmente, los cargos están siendo desempeñados de forma subrogante, pero la Ley exige el llamado a concurso de antecedentes y oposición. Bo recordó que la convocatoria está abierta a cualquier empleado municipal de planta permanente o contratado con más de dos años de antigüedad, y los interesados tienen tiempo para inscribirse hasta el 5 de enero. La finalidad es que «los cuatro mejores puntuados entre los inscriptos tomen las categorías», finalizó Hernán Bo.



