En un nuevo cumpleaños de Rafaela, el secretario general del Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (SOIVA), Marcelo Lombardo, compartió una mirada profunda sobre la identidad de la ciudad y el complejo contexto que atraviesan los sectores productivos. Desde su rol como dirigente gremial con décadas de trayectoria, Lombardo reivindicó la cultura del trabajo y la dignidad obrera como valores esenciales que definieron a la comunidad desde sus orígenes.
«Rafaela no se entiende sin su perfil industrial. Desde sus talleres familiares y pequeñas fábricas hasta su moderno Parque Industrial, esta ciudad ha sido símbolo del espíritu emprendedor, del compromiso laboral y de la dignidad obrera», destacó el dirigente, al recordar los cimientos sobre los que se construyó la historia local.
Una ciudad que nació del esfuerzo
Lombardo recordó que: » Rafaela nació, creció y se consolidó sobre una profunda cultura del trabajo, del esfuerzo colectivo y de la producción nacional», valores que, según expresó, hoy deben ser defendidos con más fuerza que nunca.
«Aquí, miles de hombres y mujeres han forjado día a día su destino, construyendo no solo sus hogares, sino también el progreso de toda una región», señaló, poniendo en valor la herencia de los obreros textiles y de todos los trabajadores que impulsaron el desarrollo local.
Sin embargo, el dirigente no eludió la crítica hacia el momento actual, al que definió como: «Un tiempo complejo», marcado por políticas que -a su entender- ponen en riesgo el entramado productivo e industrial del país.
«El actual contexto político y económico, producto de un Gobierno Nacional que menosprecia a la industria nacional y a quienes vivimos de nuestro trabajo, amenaza con desandar ese camino de desarrollo que tanto costó construir», advirtió.
Crítica al panorama nacional y local
El titular de SOIVA expresó su preocupación por las consecuencias de las políticas de apertura indiscriminada de importaciones, la precarización laboral y el desfinanciamiento de la producción local.
«Esas decisiones golpean directamente a nuestras fábricas, a nuestros talleres y a nuestras familias», afirmó, y agregó que el impacto en Rafaela se siente en cada sector que depende de la producción y el trabajo.
Lombardo también cuestionó la falta de una posición firme de los gobiernos locales y provinciales frente a este escenario.
«Resulta doloroso ver cómo, en lugar de actuar con convicción y compromiso, se limitan a acompañar de palabra, a emitir críticas tibias o circunstanciales, pero sin transformar esas expresiones en políticas activas en favor de quienes producen y trabajan», expresó.
En ese sentido, lamentó que la indiferencia o la especulación política «solo agraven el perjuicio que padecen nuestras industrias y nuestros trabajadores».
Defender la identidad industrial
El secretario general de SOIVA fue enfático al señalar que: «Rafaela es, y debe seguir siendo, una ciudad industrial», y que el pedido de los trabajadores «no es por privilegios, sino por condiciones dignas para seguir haciendo lo que mejor sabemos: trabajar, producir, innovar y aportar al país».
«Defender la industria nacional no es una consigna vacía; es defender el empleo, la soberanía y el futuro de nuestras comunidades», afirmó Lombardo, reivindicando el papel histórico de los gremios y de las PyME’s locales en el sostenimiento de la economía regional.
Desde el sindicato que encabeza, aseguró que se mantiene el compromiso con cada trabajador y trabajadora del vestido, con las pequeñas y medianas empresas del sector, y con las familias que continúan apostando por el trabajo argentino.
«La historia obrera es la historia de Rafaela»
En un mensaje cargado de sentimiento y de historia, Lombardo subrayó que el espíritu de Rafaela está intrínsecamente ligado a la clase trabajadora: «Nuestra historia, la de los obreros y obreras del vestido y la de los trabajadores de todas las actividades, es la historia viva de Rafaela. Y es desde esa raíz profunda desde donde construiremos, una vez más, el futuro».
Finalmente, el dirigente del SOIVA concluyó con un mensaje esperanzador en este nuevo aniversario de la ciudad: «Rafaela tiene todo para seguir creciendo. Pero ese crecimiento solo será posible si se valora el trabajo, si se protege la industria y si se acompaña a quienes día a día sostienen con esfuerzo la dignidad de esta ciudad».



