El presidente de la Federación de Entidades Vecinales de Rafaela, Rafael Barreiro, visitó el Concejo Municipal para participar del debate sobre el Presupuesto 2026 y reiterar un reclamo que la institución sostiene desde hace tiempo: la inclusión de partidas específicas destinadas al mantenimiento y uso de los salones vecinales municipales.
En diálogo con Diario CASTELLANOS, Barreiro recordó que “la Federación insiste con el mismo planteo que el año pasado”, cuando la propuesta fue analizada pero finalmente rechazada por mayoría del bloque oficialista. “Este año venimos nuevamente con el mismo planteo, con más experiencia y tiempo, en la convicción de que, explicando con claridad la situación, vamos a lograr que haya lo que pedimos, que en definitiva no es un número, sino una política de Estado para la atención del vecinalismo”, sostuvo.
Respecto a la situación actual de los salones, Barreiro describió un panorama muy dispar: “Algunos directamente no existen, otros están inhabitables y otros tienen severos deterioros. Por suerte, hay algunos que se mantienen correctamente con el esfuerzo de las vecinales y otros que son un ejemplo porque son nuevos e importantes. Por eso —remarcó— es clave la ecuanimidad en la atención y evitar la discrecionalidad”.
El dirigente vecinal también destacó que los salones cumplen un rol social fundamental, más allá de ser espacios de reunión. “No es un capricho pedir un salón para una fiestita. Son las bases de una acción social muy importante. En la última tormenta fuerte, por ejemplo, en barrio Mora hubo familias que se refugiaron en la vecinal, pero el barrio 42 no tiene salón y hubo familias a la intemperie durante más de una semana”, ejemplificó.
Asimismo, subrayó que los salones son espacios donde se promueven actividades gratuitas, educativas y culturales, que “favorecen a toda la sociedad y colaboran con la acción de gobierno cuando se trabaja en forma organizada”.
Barreiro explicó que la Federación ha mantenido conversaciones con los distintos bloques políticos desde comienzos de año y confía en lograr consensos: “Tenemos la promesa de apoyo, no podemos decir garantizado, pero sí comprometido. De todas maneras, no queremos que el proyecto sea aprobado solo por una cuestión numérica, sino que sea consensuado. Nos gustaría que el Ejecutivo revea su posición y haga lugar al pedido de las vecinales”.
Por último, recordó que en otras gestiones “los aportes se realizaban de manera irregular” y que recién en los últimos años el vecinalismo, a través de la Federación, emprendió una gestión más formal y sostenida para institucionalizar estos recursos. “No pedimos un favor: pedimos una herramienta para seguir construyendo comunidad desde los barrios”, concluyó.



