En el «Día del Empleado de Comercio», Juan Berca, secretario general del gremio que representa a los trabajadores mercantiles de Rafaela y la región, reflexionó sobre el presente del sector, los desafíos que enfrentan los afiliados y la importancia del acompañamiento sindical en tiempos difíciles.
La semana pasada, los trabajadores y trabajadoras del comercio celebraron su día. Una fecha más que simbólica, respaldada por la Ley 26.541, que establece el 26 de septiembre como jornada de descanso para quienes se desempeñan bajo el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75, con derecho a percibir el salario completo y sin descuentos.
En nuestra ciudad, como ocurre en gran parte del país, los comercios permanecieron cerrados o funcionaron con atención limitada, respetando esta conquista gremial que no solo reconoce el trabajo cotidiano, sino que pone en valor el rol fundamental que cumple el sector mercantil en la economía argentina.
Pero detrás de esta jornada especial, también se abre paso la reflexión. ¿Cómo están hoy los trabajadores del comercio? ¿Qué desafíos enfrentan en un contexto económico complejo? ¿Qué rol cumple el gremio en esta coyuntura? Sobre estas preguntas, Juan Berca trazó un análisis profundo.
«La situación del sector está marcada por cambios en los hábitos de compra y mucha incertidumbre», explicó Berca. Según el dirigente gremial, las ventas en supermercados tienden a estabilizarse, pero se ha notado una caída en los mayoristas y un repunte en los comercios de cercanía. «La gente ya no compra para una semana o quince días, sino que se abastece día a día. Volvió la compra en cuotas con tarjeta, pero con intereses altísimos», detalló.
Frente a este panorama, la preocupación entre los trabajadores se intensifica. Aunque el comercio no ha sufrido hasta ahora una reducción masiva de puestos como otros sectores, sí se percibe «mucho temor a perder el trabajo», expresó Berca.
Trabajo informal y el riesgo de la precarización
Uno de los puntos críticos señalados por el gremialista tiene que ver con la informalidad laboral. «No hay denuncias concretas de precarización ni pedidos de convenios bajo el Artículo 223 bis, pero sí vemos un aumento de trabajadores no registrados, especialmente en comercios chicos», afirmó.
«Esta realidad genera una clara diferenciación entre empleados en blanco y aquellos en negro, que no acceden a créditos, ni asignaciones, ni obra social, ni ART, y que cobran salarios muy por debajo de lo establecido. Además, el no aportar a la caja jubilatoria afecta el equilibrio del sistema y perjudica a los actuales jubilados», agregó.
Ante este contexto, Berca destacó con énfasis la importancia del sindicato como estructura de respaldo y contención: «El gremio es la institución que va a defender siempre al trabajador. Imaginemos si no estuviera: hoy muchos estarían en las mismas condiciones que los informales».
Desde el Centro de Empleados de Comercio, la asistencia abarca áreas clave como salud, cultura, recreación, asesoramiento laboral y contención social. Y esa estructura, según remarcó Berca, es el resultado de décadas de lucha: «Un 26 de septiembre de 1933, se sancionó la Ley 11.729 gracias a la acción de los mercantiles. Allí, se instalaron derechos fundamentales como la indemnización por despido sin causa, licencia por enfermedad paga, y la regulación de accidentes de trabajo, pilares de lo que luego sería la Ley de Contrato de Trabajo».
Paritarias, homologaciones y límites impuestos
En cuanto a las paritarias, Berca fue claro al señalar que los aumentos no alcanzan a cubrir la inflación y que desde el Gobierno Nacional se han establecido «techos paritarios» que condicionan las negociaciones. El último acuerdo incluye un 1% mensual de aumento durante seis meses, más una suma fija de $ 40.000.
Además, advirtió sobre demoras en la homologación de los acuerdos: «La paritaria anterior tardó 60 días en ser homologada. Aunque los acuerdos son entre partes, si no los homologa el Estado, no tienen fuerza legal».
Grandes cadenas y pequeños comercios: dos mundos laborales distintos
Consultado sobre las diferencias entre las grandes superficies comerciales y los negocios más pequeños, Berca explicó que en las grandes cadenas hay mayor organización y definición de funciones, mientras que en los comercios chicos «el trabajador es multifacético y muchas veces, está en condiciones informales».
Esto genera una barrera para la acción gremial directa: «En los pequeños comercios es difícil interceder porque el mismo trabajador muchas veces prefiere estar en negro antes que perder su única fuente de ingreso», lamentó.
Un mensaje de unidad y compromiso
Finalmente, en el marco de la celebración del «Día del Empleado de Comercio», Juan Berca dejó un mensaje directo a quienes sostienen la actividad todos los días:
«Si bien son épocas difíciles, queremos manifestar que analicen profundamente la labor del sindicato y vean toda la estructura de servicios y beneficios que hay. Debemos consolidar nuestra unidad, nuestra solidaridad y nuestro compromiso permanente para el logro de una democracia plena y participativa, nutriente fundamental para que los trabajadores y jubilados vivan dignamente en un país que se realice en el marco de la Justicia Social».




