Inglaterra se quedó con el tercer puesto del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá tras derrotar por 6-4 a Francia en un encuentro inolvidable, que pasó a la historia como el partido con más goles en una definición por el bronce.
El conjunto dirigido por Thomas Tuchel dominó con claridad la primera mitad y construyó una ventaja de cuatro tantos gracias a los goles de Declan Rice, Ezri Konsa y un doblete de Bukayo Saka. Todo parecía resuelto, pero en el complemento el seleccionado francés reaccionó y estuvo muy cerca de protagonizar una remontada histórica al descontar en tres oportunidades.
Ni siquiera los dos goles de Kylian Mbappé, que le permitieron convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales y superar a Lionel Messi, alcanzaron para evitar la derrota del equipo de Didier Deschamps. En el tramo final, un penal convertido por Saka para completar su triplete y una brillante definición de Jude Bellingham terminaron de sentenciar el 6-4 definitivo.
Con ese resultado, el duelo estableció un nuevo récord en la historia de los partidos por el tercer puesto de una Copa del Mundo, al registrar diez goles. La marca anterior pertenecía al Mundial de Suecia 1958, cuando Francia venció 6-3 a Alemania con una destacada actuación de Just Fontaine, autor de cuatro tantos.



