La carrera de Moto3 correspondiente al Gran Premio de Hungría, disputada en el circuito de Balaton Park, tuvo un final accidentado cuando, en los últimos metros, se produjo un roce entre la rueda delantera de la moto de David Muñoz (Intact GP) y la trasera de la unidad de Álvaro Carpe (Ajo Motorsport). El contacto provocó la caída de Muñoz en plena pista y desencadenó un incidente que también involucró a Brian Uriarte (Ajo Motorsport) y al argentino Valentín Perrone (Tech3), quienes no lograron evitar el impacto y terminaron en el suelo, aunque afortunadamente sin sufrir lesiones.
De ese grupo, además de Carpe, también logró escapar del incidente el finlandés Rico Salmela, compañero de equipo de Perrone.
Ante la espectacular caída de los tres pilotos y pese a que se trataba de la última vuelta de la competencia, la dirección de carrera decidió exhibir la bandera roja. Como consecuencia, la clasificación oficial se estableció tomando como referencia el paso por la vuelta anterior, es decir, con un giro menos de los 20 previstos inicialmente.
La medida no modificó el nombre del vencedor, ya que Máximo Quiles (Aspar Team) se quedó con el triunfo, escoltado por David Almansa (Intact GP) y Álvaro Carpe, quienes completaron el podio. Sin embargo, la resolución sí perjudicó a Perrone, que marchaba séptimo, y a Muñoz, que ocupaba la quinta posición, ya que ambos quedaron fuera de la clasificación oficial. En contrapartida, se mantuvo el cuarto puesto conseguido por Salmela.
Por su parte, Marco Morelli (Aspar Team) resultó beneficiado por la situación y finalizó séptimo, misma posición desde la que había largado. El argentino había perdido varios lugares en el inicio de la competencia al pasarse en una curva, lo que lo relegó hasta el 16º puesto. Desde allí protagonizó una destacada remontada que le permitió recuperar posiciones, sumar puntos importantes y escalar en el campeonato.



