La lectura encuentra nuevas formas de llegar a los jóvenes en una sociedad atravesada por la digitalidad, las redes sociales y la multiplicidad de estímulos. Los clubes de lectura, las recomendaciones en plataformas digitales y hasta los audiolibros forman parte de un fenómeno que transforma la manera de acercarse a las historias. Sobre estos cambios, el escritor Gonzalo Ludueña dialogó con Diario CASTELLANOS, en la previa del conversatorio “Por qué leer está de moda”, que se realizará este miércoles en Rafaela.
La actividad tendrá lugar a las 20 en Faber Libros, en el marco de la Semana del Libro 2026, y contará también con la participación de Roberto “Toto” Molbert. El encuentro estará destinado a todo público y buscará abrir una conversación sobre los hábitos lectores actuales, especialmente entre los jóvenes.
“Hay que entender cuáles son las nuevas cuestiones que tienen que ver con la digitalidad y que nos influyen para poder comprender estos fenómenos en torno a jóvenes que leen, que empiezan a publicar incluso desde edades muy tempranas y que disfrutan de actividades, de ferias del libro, de pasar tiempo y de clubes de lectura”, explicó Ludueña.
En ese sentido, destacó que uno de los aspectos centrales de este proceso es la posibilidad de compartir una actividad que tradicionalmente estuvo asociada a una experiencia individual. “Todo este tipo de encuentros nos permite empezar a entender que se socializan las lecturas, las interpretaciones y las historias. Ya no estamos solamente encerrados en un formato tradicional de papel, sino que podemos explorar una historia de muchas maneras”, señaló.
Nuevas formas de leer
Los cambios tecnológicos también ampliaron las posibilidades de acceso a los libros. Entre ellas, los audiolibros ganaron espacio entre quienes buscan combinar la lectura con otras actividades cotidianas, como viajar, correr o cocinar. Ludueña contó que también recurre a este formato y valoró las posibilidades que ofrece. “Yo lo uso un montón. De hecho, me ayuda mucho a concentrarme y, a su vez, te permite avanzar de una manera extraordinaria en una historia. Si está bien contada, es un placer al oído”, relató.
Además, explicó que escuchar relatos puede despertar sensaciones vinculadas con la infancia. En su caso, explicó que esa experiencia lo conecta con la etapa en la que otras personas le contaban historias.
En cuanto a los géneros y las preferencias de los lectores, el escritor remarcó la variedad de propuestas disponibles y la apertura de las nuevas generaciones a distintas temáticas. “La mayoría de los adolescentes arranca con lo que es literatura juvenil y después siempre se va ampliando. Es muy amplia la oferta y lo bueno que están teniendo los jóvenes ahora es que no le están teniendo miedo a ningún libro”, afirmó.
También destacó el crecimiento de las historias contemporáneas y la posibilidad de que los lectores se encuentren a partir de intereses comunes. La diversidad de géneros y temáticas, consideró, permite que cada vez más personas encuentren propuestas con las que identificarse.
El peso de las redes sociales
Otro de los cambios que atraviesa el mundo editorial tiene que ver con la manera en que los lectores descubren nuevos títulos y eligen qué leer. Mientras que antes era habitual acercarse a una librería, revisar la contratapa y consultar reseñas, hoy las redes sociales ocupan un lugar cada vez más importante en ese recorrido.
Según explicó Ludueña, las recomendaciones digitales modificaron tanto la difusión de las obras como el vínculo entre autores y lectores. “Hay lectores que compran porque confían en el autor, porque lo conocen a partir de las redes”, señaló. En esos casos, explicó, la decisión puede estar vinculada con la personalidad del escritor, su manera de comunicarse, sus gustos o la afinidad que genera, incluso antes de que el lector conozca su forma de escribir.
Para el autor, se trata de un fenómeno particular, ya que esa confianza no necesariamente constituye una garantía sobre la calidad literaria de una obra. Sin embargo, representa una nueva forma de acercamiento entre quienes escriben y quienes leen.
En ese escenario, también observó un mayor interés por publicar libros y construir una identidad pública como escritor. “Todo el mundo quiere publicar un libro, todo el mundo quiere ser conocido, y la forma más clara es a partir del nombre propio”, expresó.
Publicar en tiempos digitales
La transformación tecnológica también ofrece alternativas para quienes buscan dar a conocer sus escritos. Ludueña distinguió entre la publicación tradicional, la autopublicación y las plataformas digitales, cada una con sus propias posibilidades y dificultades.
Mientras que la edición tradicional permite acceder a canales de distribución más amplios, la autopublicación implica que el autor deba afrontar los costos de producción y evaluar las posibilidades de recuperar esa inversión.
En ese contexto, destacó la utilidad de los espacios digitales, especialmente para difundir obras y llegar a nuevos públicos. “Lo digital es una gran opción, no te digo tanto para generar ganancias, pero sí para generar una difusión inicial de obras e historias que se publican en plataformas digitales y llegan a los lectores”, explicó.
Incluso mencionó un comportamiento que refleja cómo se combinan los distintos formatos: hay lectores que conocen una obra a través de una versión digital y, si les gusta, después deciden comprar el libro en papel.
Un encuentro para conversar sobre la lectura
El conversatorio “Por qué leer está de moda” propone abordar estos cambios y reflexionar sobre el lugar que ocupa la literatura en la vida cotidiana, especialmente entre quienes crecieron en contacto permanente con la tecnología.
Aunque Ludueña y Molbert tienen una orientación particular hacia el público joven, el escritor aclaró que la actividad no estará limitada a ese grupo etario. “La idea es conversar un poco en torno a todos estos fenómenos que estuvimos mencionando, que en definitiva nos demuestran que leer está de moda en una sociedad atravesada sistemáticamente por la digitalidad, por el tiempo, por la rapidez y por la multiplicidad de estímulos”, sostuvo.
La propuesta será este miércoles 28 de octubre, a las 20, en Faber Libros, con entrada libre y sin inscripción previa. En el marco de la Semana del Libro 2026, el encuentro buscará poner en común experiencias, recomendaciones y nuevas maneras de acercarse a la literatura, en un contexto en el que las pantallas y los libros conviven y abren distintas puertas para descubrir historias.



