En cada rincón de la pampa gringa, la celebración de un nuevo aniversario no es simplemente una fecha en el calendario; es el momento en que las instituciones y los referentes de la comunidad se detienen a reflexionar sobre el camino recorrido y el horizonte que se despliega hacia adelante. En el marco del 145º aniversario de la formación de Rafaela, el presidente de la Sociedad Rural de Rafaela, Leonardo Alassia, analizó el presente y el significado profundo de la ciudad desde su perspectiva como dirigente del sector agropecuario, poniendo en valor aquello que transforma a esta tierra en un faro de desarrollo a nivel provincial y nacional.
«Rafaela este año está cumpliendo 145 años. La verdad, es un orgullo para todos los rafaelinos y yo diría para gran parte de los santafesinos y, si no, ¿por qué no también para gran parte de los argentinos?», expresó Alassia con emoción, al tiempo que remarcó que la ciudad posee una mística singular que la distingue en el mapa del país: «Rafaela tiene algo que no sabemos qué es, que mucha gente entiende y hasta podemos coincidir. Esto llegó con los inmigrantes, sobre todo de Italia, de España, luego de Suiza, de Alemania, Dinamarca, Holanda y demás inmigrantes que hicieron a una Rafaela diferente a lo que son las ciudades promedio de la Argentina».
La cultura del trabajo y la diversidad productiva
Para el dirigente ruralista, la explicación a este dinamismo no es casual, sino que halla sus raíces en una matriz de valores compartidos que atravesó a generaciones enteras y que le permitió a la región dar un salto de calidad permanente en diversos rubros de la economía.
«Rafaela se caracteriza por el esfuerzo, por la cultura del trabajo. Es algo que la caracteriza y mucho, en donde Rafaela tiene ese salto de calidad no solamente en el sector agropecuario, el sector primario, sino en el sector industrial, en el sector de servicios, y siempre está a la vanguardia de eso», enfatizó. En ese sentido, lanzó una invitación a la reflexión colectiva: «Eso nos tiene que hacer sentir muy orgullosos, no tenemos que perder eso y necesitamos que los rafaelinos continuemos o estemos unidos para hacer a una Rafaela cada vez más grande».
Alassia subrayó además el prestigio que la ciudad ha sabido construir mucho más allá de sus límites geográficos, convirtiéndose en un modelo de planificación y esfuerzo asociativo: «Rafaela es un caso de estudio, no solamente en universidades argentinas, sino en el exterior».



