Cristian Miguel «Paco» Díaz, un ex jefe de Drogas de la Brigada Departamental V con asiento en Rafaela (también fue jefe en la «I» del departamento La Capital) y de la Guardia de Seguridad Rural «Los Pumas» con sede en la ciudad de Frontera, fue recientemente procesado en la Justicia por haber sido el cerebro de un correo anónimo que fue enviado a la Fiscalía Federal N°2 de Santa Fe. Con ese escrito buscó favorecer a narcotraficantes santafesinos con el desvío de información y, a su vez, ensuciar a un fiscal (Gustavo Onel, fiscal federal subrogante de Rafaela) y a un grupo de ex policías que prestaron funciones en la dependencia encargada de perseguir delitos vinculados al tráfico y venta de estupefacientes.
La resolución judicial, a la que tuvo acceso AIRE, fue firmada por la jueza de Rosario Sylvia Raquel Aramberri, quien provisoriamente se encuentra a cargo del Juzgado Federal N°2. La misma procesó a Díaz como coautor de encubrimiento por favorecimiento personal, agravado por ser funcionario público; atentado contra la autoridad -impedimento o estorbo de un acto funcional-; abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público por no promover la persecución y represión de los delincuentes. El fallo también apuntó al exagente haber realizado «concusión», que es cuando un funcionario público abusa de su cargo, solicita, exige o hace pagar o entregar una dádiva. El procesamiento ordenó además que Díaz transite la causa detenido, con prisión preventiva, y se le trabe un embargo de $ 1.000.000 sobre los bienes que tiene el policía, de rango Subcomisario y el cual prestó servicios, hasta su detención, en la Guardia Rural «Los Pumas» de la zona de Frontera, en el límite interprovincial con Córdoba. El reproche judicial contra el ex jefe de la Brigada Departamental V y I se inicia a partir de una causa judicial que dirige el fiscal federal Walter Rodríguez, que ordenó investigar un sospechoso correo que llegó a la Fiscalía Federal N°2 el 10 de junio del 2021 en donde se acusaba a un fiscal y a un grupo de policías, muchos de ellos, ex agentes del área de drogas de encabezar una organización criminal dedicada a amparar a narcos santafesinos. Entre ellos, los entonces prófugos Lorena Melgarejo y Claudio «Pulga» Casco y Vanesa «La Curandera» Saravia.


