La semana pasada, la policía de la provincia de Buenos Aires detuvo a Abel Guzman, el autor de un asesinato y que había estado prófugo por 70 días. El suceso ocurrió cuando el sujeto entró a una peluquería ubicada en el barrio porteño de Recoleta y asesinó de un disparo en la cabeza a Gabriel Medina, el peluquero del lugar.
Tras su detención, Guzmán fue procesado por homicidio agravado por alevosía y se le dictó prisión preventiva. Además, se le impuso un embargo de 40 millones de pesos. En un intento por aliviar la situación judicial de su cliente, el abogado defensor de Guzmán insistió en que su defendido no sabe usar armas y argumentó que el disparo fue accidental, en una audiencia en Tribunales donde Guzmán optó por no declarar.


