En un escenario nacional marcado por las dificultades económicas y las transformaciones del mercado laboral, Rafaela conserva un indicador de empleo favorable. Así lo reflejan los resultados del Relevamiento Socioeconómico 2026, presentados este jueves en la Municipalidad, donde se confirmó que la tasa de desocupación local alcanza el 7,3%, seis décimas por debajo del 7,9% registrado a nivel nacional.
El dato fue especialmente destacado por el intendente Leonardo Viotti durante el cierre de la presentación, al poner en perspectiva la situación de Rafaela frente a la complejidad macroeconómica que atraviesa la Argentina. La comparación permite reconocer capacidad de sostenimiento del empleo local, aunque el propio relevamiento también expone dificultades vinculadas a los ingresos, la calidad de las ocupaciones y la economía de los hogares.
La exposición de los resultados estuvo a cargo del secretario de Gobierno y Modernización, Germán Bottero, acompañado por el intendente, la secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo, Patricia Imoberdorf, el asistente técnico Mario Garrapa y el equipo del ICEDEL. El estudio, que cumple 30 años de continuidad y cuya edición 2026 se realizó sobre una muestra de 711 hogares rafaelinos, constituye una herramienta fundamental para interpretar las transformaciones sociales y económicas de la ciudad.
El empleo resiste, aunque persisten desigualdades
La estabilidad de la desocupación representa uno de los principales aspectos positivos del informe. Sin embargo, Bottero explicó que detrás del promedio general aparecen diferencias significativas entre distintos sectores de la población.
La tasa de desocupación femenina ronda el 10%, prácticamente el doble que entre los varones, mientras que los menores de 30 años enfrentan mayores dificultades para incorporarse al mercado laboral. La combinación de juventud, género femenino y menor formación educativa configura uno de los grupos más vulnerables.
Otro indicador relevante es que alrededor del 40% de quienes buscan empleo llevan más de un año sin conseguirlo. Además, entre los desocupados predominan las personas que anteriormente tuvieron trabajo, una situación que refleja dificultades de reinserción laboral.
La estructura productiva también evidencia transformaciones. El sector servicios concentra actualmente el 53% de los ocupados, mientras que aproximadamente un tercio trabaja de manera independiente. Dentro de este último universo, el 47% no realiza aportes previsionales, lo que expone diferentes situaciones de informalidad.
Por primera vez, el relevamiento incorporó información específica sobre la economía de plataformas. El 4,2% de los trabajadores, unas 1.800 personas, desarrolla actividades vinculadas a aplicaciones de transporte, reparto y otros servicios intermediados digitalmente.
A su vez, el 30% de los ocupados trabaja más de 45 horas semanales y el 12% registra pluriempleo. Estos indicadores permiten observar que sostener un puesto de trabajo no siempre resulta suficiente para garantizar los ingresos necesarios.
Los hogares sienten el impacto de la economía
Precisamente, uno de los contrastes más significativos del relevamiento aparece al analizar las condiciones económicas familiares. Aunque Rafaela mantiene una desocupación inferior a la nacional, numerosos hogares manifiestan dificultades para sostener sus niveles habituales de consumo.
El 41% modificó sus hábitos de alimentación para reducir gastos, mientras que el 27% recurrió a sus ahorros para afrontar consumos cotidianos. Asimismo, el 20% solicitó créditos o préstamos financieros y el 18% postergó gastos médicos o la compra de medicamentos. El estudio también detectó que el 10% de los hogares presenta dificultades con deudas financieras y el 21% registra obligaciones pendientes vinculadas a tasas o impuestos.
La percepción económica acompaña esta tendencia. Cerca de la mitad de los rafaelinos considera que su situación permanece igual, aunque quienes manifiestan estar peor superan a quienes perciben una mejoría.
Una radiografía para orientar las políticas públicas
El relevamiento también permitió actualizar indicadores estructurales. Aproximadamente el 68% de los hogares habita una vivienda propia y el 27% alquila. La cobertura de servicios alcanza el 99% en electricidad, 98% en agua corriente, 85% en cloacas y 47% en gas natural.
En materia sanitaria, el 25% de la población carece de obra social o medicina prepaga, mientras que el 53% manifestó haber utilizado servicios del SAMCo durante el último año, incluso teniendo cobertura prepaga.
Con tres décadas de continuidad, el estudio ofrece información indispensable para orientar las decisiones públicas. La desocupación inferior al promedio nacional constituye un dato favorable para Rafaela, aunque los resultados también muestran que el desafío no se agota en conservar puestos de trabajo, sino que comprende mejorar su calidad y fortalecer la capacidad económica de las familias.



