La actividad industrial de Santa Fe continúa atravesando un escenario de dificultades. De acuerdo con el informe de agosto de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), la producción manufacturera registró una caída interanual del 1,9% y acumuló una contracción del 3,3% durante los primeros ocho meses de 2026. El relevamiento también revela que el 66% de las ramas industriales analizadas presentó resultados negativos frente al mismo período del año anterior.
Aunque el índice de producción industrial mostró una recuperación mensual desestacionalizada del 2,8% respecto de julio, los indicadores generales siguen reflejando las dificultades que enfrenta el sector. Desde FISFE atribuyeron este comportamiento a la debilidad del consumo privado, las menores inversiones, el incremento de las importaciones de productos terminados, el estancamiento de la construcción y las dificultades de competitividad derivadas de los costos de producción.
Maquinaria agrícola y metalurgia, entre los sectores más afectados
Uno de los datos más significativos del relevamiento corresponde a la industria de maquinaria agropecuaria, que sufrió una caída interanual del 37,9% en agosto y acumuló un retroceso del 31,2% durante los primeros ocho meses del año. Esta situación resulta especialmente relevante para el entramado productivo de Rafaela y la región, donde la fabricación de maquinaria, equipos y componentes constituye una actividad de importancia.
El informe advierte, además, una marcada diferencia entre el desempeño de la producción agropecuaria y el de sus proveedores industriales. Mientras las actividades agrícolas y ganaderas registraron un crecimiento acumulado del 17,4%, la fabricación de maquinaria mantuvo una tendencia negativa. En paralelo, durante el primer semestre, los patentamientos de maquinaria agrícola, vial e industrial de origen nacional disminuyeron un 7,4%, mientras que los correspondientes a equipos importados aumentaron un 11,5%.
La industria metalúrgica tampoco logró revertir su situación. Durante agosto registró una contracción interanual del 20,4%, con resultados negativos en el 87% de los sectores analizados. En los primeros ocho meses del año, la actividad acumuló una disminución del 17,4% y su nivel de producción se ubicó un 38% por debajo del registrado en agosto de 2023.
Entre las demás actividades con resultados negativos aparecen carrocerías y remolques (-9,9%), productos metálicos para uso estructural (-9%), industria siderúrgica (-7,8%), muebles y colchones (-5,3%) y autopartes (-4,8%).
Más de 12 mil trabajadores menos en la industria santafesina
El deterioro de la actividad también se refleja en el empleo. Según los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre diciembre de 2023 y julio de 2026 la industria manufacturera santafesina pasó de 138.251 trabajadores cubiertos a 126.005, lo que representa una reducción de 12.246 personas, equivalente al 8,9%.
Durante ese mismo período, la cantidad de empleadores industriales asegurados disminuyó de 5.919 a 5.411, es decir, 508 menos, con una caída del 8,6%. Estos datos reflejan un achicamiento de la base empresarial y laboral de la industria provincial, en un contexto en el que FISFE mantiene su preocupación por el cierre de plantas y la pérdida de puestos de trabajo.
A nivel nacional, la situación presenta características similares. En julio, el empleo asalariado registrado en la industria manufacturera cayó un 4,4% interanual, equivalente a 50.700 trabajadores menos respecto del mismo mes de 2025. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada alcanza los 89.200 puestos industriales en todo el país.
Los lácteos y la soja sostuvieron los indicadores positivos
Pese al escenario general de retroceso, algunas actividades industriales santafesinas consiguieron resultados favorables. La producción de lácteos creció un 10,2% interanual durante agosto, mientras que la molienda de oleaginosas aumentó un 9,8%. También registraron mejoras la edición e impresión (+4%), la fabricación de papel y sus productos (+2,7%) y los fiambres y embutidos (+1,5%).
El complejo sojero volvió a desempeñar un papel determinante. Durante agosto se procesaron 3,8 millones de toneladas de porotos de soja y se produjeron 769 mil toneladas de aceite, alcanzando en ambos casos los mayores registros históricos para ese mes.
De hecho, FISFE señaló que, sin considerar el efecto positivo de la molienda de soja, la producción industrial santafesina habría registrado una caída interanual del 5%, considerablemente superior al retroceso general del 1,9%.
De esta manera, el informe vuelve a mostrar un comportamiento desigual entre las distintas actividades productivas. Mientras los complejos vinculados a la soja y los lácteos contribuyen a sostener los indicadores provinciales, buena parte de la industria manufacturera continúa enfrentando dificultades para recuperar sus niveles de producción, inversión y empleo.



