La familia de Ian Cabrera, el chico de 13 años asesinado por un compañero en el colegio de San Cristóbal, demandará a la escuela donde se produjo la tragedia, a los padres del atacante y a su abuelo, propietario del arma que utilizó el agresor. La decisión se produjo luego de que la Justicia de Santa Fe resolviera sobreseer a Gino C., de 15 años, señalado como autor de los disparos.
Ante la aplicación irrestricta de la ley nacional que declara no punibles a los menores de 16 años al momento del hecho, la representación legal de los familiares de la víctima confirmó que avanzará con el reclamo de responsabilidades en el fuero civil contra el entorno directo del agresor y las autoridades educativas.
«La noticia puso muy triste a la familia. Los jueces deben tener mayor conciencia de sus fallos. Se va a accionar civilmente contra la madre de Gino, contra el padre y contra el abuelo, porque fue el portador de la escopeta, y contra la propia escuela», subrayó Luis Hilbert, abogado querellante de la familia de Ian Cabrera.
Demandas civiles contra los padres, el abuelo y la escuela
En declaraciones vertidas tras la resolución judicial dictada por el juez José Boaglio, el abogado Luis Hilbert detalló que el sobreseimiento penal no exime de responsabilidades patrimoniales y civiles a quienes debían velar por la guarda del menor y la custodia de la escopeta utilizada en la masacre.
En este sentido, la estrategia de la querella apuntará a tres frentes de responsabilidad. Por un lado, a los progenitores del menor, teniendo en cuenta la patria potestad y la falta de supervisión directa sobre el comportamiento e intenciones del adolescente.
Por otro lado, se apuntará al abuelo del agresor por el deber de cuidado y falta de resguardo sobre el arma de fuego (la escopeta de su propiedad que el menor sustrajo para llevar al colegio).
Finalmente, habrá una acción legal contra la Escuela N.º 40 «Mariano Moreno» de San Cristóbal por la responsabilidad institucional en el deber de custodia y seguridad de los alumnos en el predio.
La apelación del MPA
Paralelamente, la resolución del juez Boaglio dio por totalmente probada la materialidad del ataque y la plena participación del agresor en el homicidio de Cabrera y las lesiones inferidas a los otros ocho estudiantes. De todas formas, la vigencia de la norma penal al momento del crimen tornaba inevitable la declaración de no punibilidad.
Sin embargo, el recurso de apelación presentado por la fiscal Carina Gerbaldo del Ministerio Público de la Acusación (MPA) no discute el sobreseimiento legal del adolescente, sino la decisión de desprenderse del caso y remitir intempestivamente el legajo al Fuero de Familia.
Para la fiscalía, desvincular la causa del fuero penal juvenil privaría a la Justicia de seguir supervisando de manera estricta las medidas cautelares sobre el menor, tales como su alojamiento fuera de la ciudad de San Cristóbal, la continuidad de los peritajes psicológicos y la prohibición del uso de redes sociales.
El comunicado de la familia
La familia de Ian Cabrera prefirió no tomar contacto con los medios de comunicación tras conocerse la resolución judicial. Sin embargo, se expresó a través de un comunicado difundido por redes sociales.
En él, cuestionaron la decisión que tomó el juez José Boaglio. “¿Y la familia de Ian? ¿Y el dolor de una ciudad que todavía intenta sanar?”, se preguntaron. “La ley podrá explicar una decisión judicial, pero no borra el dolor, no devuelve ni una vida ni cierra las heridas”, expresaron.
Cómo fue el ataque
El ataque denunciado hace casi siete meses ocurrió minutos después de las 7 de la mañana, cuando recién comenzaba la jornada escolar en San Cristóbal. Los estudiantes estaban formados en el patio interno para el izamiento de la bandera. En ese momento, un alumno de tercer año de la secundaria abrió fuego contra sus compañeros.
Gino C. había llevado una escopeta escondida entre sus pertenencias. Ese día fue al baño de la institución, salió con el arma de fuego y disparó entre cuatro y cinco veces. Cabrera murió en el acto y otros ocho adolescentes sufrieron lesiones de diversa índole.
La secuencia terminó cuando un portero se abalanzó sobre el atacante y logró quitarle el arma de fuego. Poco después, intervino la Policía, el adolescente fue detenido y la escuela fue evacuada como parte del operativo de emergencia.
La atención sanitaria se desplegó entre el hospital local y otros centros de mayor complejidad. Seis de los ocho estudiantes heridos recibieron el alta en el transcurso de la jornada. Otros dos fueron derivados a Rafaela y a la ciudad de Santa Fe para recibir atención especializada.
Detalles del proceso judicial y la apelación
El juez José Boaglio dio por probada la participación del menor en el homicidio de Ian Cabrera y las lesiones causadas a otros ocho estudiantes. Sin embargo, la ley impidió una condena penal.
Por su parte, la fiscal Carina Gerbaldo, del Ministerio Público de la Acusación, presentó un recurso de apelación. El objetivo no es revertir el sobreseimiento, sino evitar que el caso pase al Fuero de Familia.
La fiscalía sostiene que, si el expediente sale del fuero penal juvenil, la Justicia perdería capacidad para supervisar medidas cautelares clave. Esto incluye el alojamiento del menor fuera de San Cristóbal.
También se busca garantizar la continuidad de los peritajes psicológicos y mantener la prohibición del uso de redes sociales para el agresor, medidas que consideran vitales para el control del caso.
La familia de Ian Cabrera evitó el contacto directo con la prensa, pero difundió un comunicado. En el texto, cuestionaron duramente la resolución del juez José Boaglio ante la falta de respuestas.
“¿Y la familia de Ian? ¿Y el dolor de una ciudad que todavía intenta sanar?”, expresaron con indignación. Los allegados sostienen que ninguna explicación legal puede reparar la pérdida de una vida.Fuente y fotografía: La Capital



