La concejal María Paz Caruso presentó un pedido de informes al Ejecutivo municipal para conocer las decisiones adoptadas respecto al transporte público de la ciudad.
«Vemos un sistema con cada vez menos presencia en las calles y necesitamos entender cómo se va a sostener a futuro», señaló la edil.
Si bien reconoció que la quita de subsidios nacionales generó un impacto económico importante en la prestación, Caruso planteó la necesidad de evaluar medidas que mitiguen el efecto a nivel local. «Hay decisiones que se toman mirando la planilla de costos, pero necesitamos que también se mire lo que pasa todos los días en las paradas», expresó.
En ese sentido, advirtió que la reducción de frecuencias termina impactando en la cantidad de usuarios. «Si el servicio pierde regularidad, la gente lo utiliza menos, y eso termina debilitando el sistema», sostuvo.
La concejal también trasladó reclamos de estudiantes y adultos mayores. «Muchos vecinos nos dicen que necesitan el colectivo para ir a estudiar, a atenderse o a trabajar. Para una parte importante de la población, el remís o las aplicaciones no son una alternativa viable por el costo», indicó.
Finalmente, vinculó la discusión del transporte con el tránsito en la ciudad. «Necesitamos información concreta para planificar. Si sacamos colectivos de la calle, más vecinos se trasladan de forma particular y eso complejiza el tránsito. El transporte público tiene que ser parte de un plan integral de seguridad vial», concluyó.



