Nasif Estéfano: una leyenda del automovilismo que hizo historia más allá de la muerte

A 53 años de su trágica desaparición, recordamos la vida y la trayectoria deportiva de Nasif Moisés Estéfano, el piloto tucumano que dejó una huella imborrable en el automovilismo argentino.

Un día como hoy, pero de 1973, el automovilismo argentino perdía a uno de sus grandes protagonistas: Nasif Moisés Estéfano, nacido el 18 de noviembre de 1932 en Concepción, provincia de Tucumán. Tenía 40 años y estaba a pocos días de cumplir 41.
Desde muy joven, durante sus primeros años de escuela primaria y secundaria —estos últimos no llegó a completarlos—, trabajó en el negocio familiar de sus padres, inmigrantes llegados desde el Líbano y radicados en Concepción. Allí se desempeñó como repartidor de productos de almacén, tarea que realizaba a bordo de una camioneta Ford V8 modelo 1940.
Su pasión por los motores pronto lo llevaría por otro camino. Junto con su hermano mayor y un grupo de amigos, formó una cooperativa para comprar un monoplaza y competir en la categoría zonal Fuerza Libre de Tucumán. Debutó el 16 de enero de 1952, cuando tenía 19 años. Su primera victoria llegó el 28 de agosto de 1955, en la localidad tucumana de Juan Bautista Alberdi.

Impulsado por esos resultados, dio el salto al ámbito regional para competir en la categoría del Noroeste Argentino, donde continuó cosechando triunfos. Luego decidió dar el gran paso hacia el automovilismo nacional, más precisamente a la Mecánica Nacional. Para ello adquirió un Chevrolet Wayne y una cupé Ford V8, con la que participó en los Grandes Premios de Turismo Carretera.

En el TC tomó parte de los Grandes Premios de 1957 y 1958. En la Mecánica Nacional, en tanto, debutó el 6 de septiembre de 1959 en el óvalo del Club Atlético de Rafaela. En aquella competencia disputada en nuestra ciudad, lideró con autoridad las primeras vueltas, pero luego perdió posiciones y, al cabo de 172 giros, finalizó en el cuarto puesto.


En 1960, el Automóvil Club Argentino lo invitó a participar del Gran Premio de Argentina de Fórmula 1. Con una antigua Maserati 250F, Estéfano hizo su primera incursión internacional y terminó en la decimocuarta posición.
En 1961 viajó a Europa, donde tomó contacto con Juan Manuel Fangio, quien lo ayudó a establecer vínculos con Alejandro de Tomaso para intentar competir en la Fórmula 1 durante 1962. Para concretar el proyecto, debió desembolsar 7.000 dólares, equivalentes entonces a un millón de pesos argentinos.

Sin embargo, al momento de disputar las competencias, el automóvil no estuvo listo como se esperaba y su participación se limitó al Gran Premio de Italia.

En 1963 debutó en el Gran Premio de Roma de Fórmula 1, pero debió abandonar en la quinta vuelta. Disconforme con la situación y sintiéndose estafado por De Tomaso, decidió alejarse del equipo y regresar a la Argentina.

De vuelta en el país, ese mismo año comenzó a competir en Turismo Mejorado con un Alfa Romeo Giulia. Al mismo tiempo, se consagró campeón de Mecánica Argentina Fórmula 1 con un Chevrolet, título que volvió a conquistar en 1964. Aquella temporada también participó en una competencia del Mundial de Resistencia con un Porsche 904 y obtuvo el subcampeonato de Turismo Mejorado.

En 1965 alcanzó el campeonato de Turismo Mejorado con el Alfa Romeo Giulia y volvió a coronarse en Mecánica Argentina Fórmula 1, esta vez con un Crespi-Torino.

Durante 1966 incursionó en la Fórmula 3 con un Brabham y continuó su participación en el Turismo Carretera con un Ford Falcon. Su primera victoria en la categoría llegó el 22 de mayo de ese año, en Mendoza.

En 1967 alternó su participación en tres categorías: Turismo Carretera, con un Torino 380 W; Mecánica Argentina Fórmula 1, con Chevrolet; y Turismo Mejorado, nuevamente con el Alfa Romeo Giulia.
La temporada de 1968 lo encontró otra vez compitiendo en tres frentes: Mecánica Argentina Fórmula 1, Turismo Carretera y Turismo Nacional, categoría en la que hizo su debut.

En 1969 renovó su conjunto mecánico para la Mecánica Argentina Fórmula 1, con un chasis Pianetto y un motor Dodge.
En 1970 se estrenó en Sport Prototipos y regresó al plano internacional para competir en el Mundial de Resistencia con un Lola.
En 1972 se convirtió en piloto oficial de Ford, con José Miguel Herceg como responsable de la preparación de los motores. Consiguió tres victorias y peleó por el campeonato hasta el final, aunque terminó como subcampeón detrás de su compañero de equipo Héctor Luis Gradassi. Ese año también participó en el Mundial de Resistencia con un Abarth.

1973: el año de la consagración

La temporada de 1973 fue extraordinaria para Estéfano. Ganó las tres primeras competencias del Turismo Carretera: la Vuelta de 25 de Mayo, la San Juan-Calingasta y la Vuelta de Tandil. Más adelante sumó otros dos triunfos, en la Vuelta de Olavarría y en Mendoza-El Challao, resultados que le permitieron llegar a la parte final del campeonato con una importante ventaja en el puntaje.

La decimotercera fecha tenía un significado especial: la competencia finalizaría en Concepción, su ciudad natal.
Estéfano ganó la primera etapa y aventajó a Gradassi por más de diez minutos. Todo parecía encaminarse hacia una consagración inolvidable ante su gente.

Pero el destino tenía reservado un desenlace trágico.

Al día siguiente, durante el ingreso a Aimogasta, en el cruce de la Ruta Nacional 9 con la Ruta Provincial 60, su Ford Falcon volcó y el piloto salió despedido del habitáculo. Su copiloto, José Paciano, resultó ileso.
La causa del accidente habría sido un desperfecto mecánico en la pedalera de frenos del automóvil, que le impidió reducir la velocidad antes de una curva. El vehículo dio varios vuelcos y Estéfano salió despedido pese a llevar colocado el cinturón de seguridad, cuyo funcionamiento habría fallado.

Así, el 21 de octubre de 1973, el automovilismo argentino perdió a uno de sus grandes talentos. Nasif tenía 40 años y estaba a 28 días de cumplir 41.

La competencia siguiente, disputada en 25 de Mayo, quedó en manos de su compañero de equipo Juan María Traverso. Sin embargo, ninguno de sus rivales pudo descontar la diferencia acumulada por Estéfano en las fechas finales. La ventaja sobre su escolta, Octavio Suárez, y sobre Héctor Luis Gradassi, tercero y también compañero de equipo, resultó indescontable.
De esa manera, el campeonato de Turismo Carretera de 1973 quedó en manos de Nasif Moisés Estéfano, quien se convirtió en el primer y único campeón post mortem de la historia del TC.

Un legado que sigue vivo

La memoria de Nasif Moisés Estéfano permanece vigente, especialmente en su Tucumán natal, donde distintas instituciones y espacios mantienen vivo su recuerdo.
En Concepción funciona el Museo del Automovilismo Nasif Moisés Estéfano, dedicado a preservar su historia y repasar su trayectoria deportiva desde sus comienzos. Además, una avenida de la ciudad lleva su nombre.

En San Miguel de Tucumán, el autódromo ubicado en el Parque 9 de Julio también fue bautizado en su honor el 2 de diciembre de 1973.

Asimismo, un monolito recuerda al piloto en el cruce de la Ruta Nacional 9 con la Ruta Provincial 60, en la denominada Curva de Aimogasta, el lugar donde perdió la vida.

A más de cinco décadas de aquella tragedia, su figura continúa ocupando un lugar privilegiado en la historia del automovilismo argentino. Su talento, su capacidad para competir en distintas categorías y aquella consagración póstuma lo transformaron en una figura irrepetible.
Nasif Moisés Estéfano se fue demasiado pronto, cuando todavía tenía mucho por ofrecer. Pero su nombre quedó grabado para siempre en la memoria del automovilismo nacional.

Palmarés deportivo

1963: Campeón de Mecánica Argentina Fórmula 1.
1964: Campeón de Mecánica Argentina Fórmula 1 y subcampeón de Turismo Mejorado.
1965: Campeón de Turismo Mejorado.
1972: Subcampeón de Turismo Carretera.
1973: Campeón de Turismo Carretera, título obtenido post mortem.

Lo más leído de la semana

Pampita encabezó una noche de moda y glamour en Rafaela

Rafaela vivió este viernes por la noche una nueva...

Pastel de choclo

Ingredientes: 6 choclos ¼ kg de carne picada 2...

Nuevo accidente fatal frente al Autódromo con un menor de edad fallecido

Un adolescente de 16 años murió durante la madrugada...

Más de esta sección