Argentina cerró el ciclismo de pista de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con un doble podio en el Invencible Velódromo de Rafaela. En la última definición de la disciplina, Lucas Vilar se quedó con la medalla de plata en el keirin masculino, mientras que su compatriota Juan Rodríguez obtuvo el bronce.
Para Vilar fue el cierre de una participación perfecta desde el punto de vista de los podios: tres pruebas disputadas y tres medallas. A las dos preseas conseguidas previamente (bronce en velocidad por equipos y bronce en velocidad individual) se sumó la plata en el keirin, en una jornada que volvió a mostrar al argentino entre los protagonistas de las pruebas de velocidad.
“Estoy emocionado por tener otra medalla colgada. La tercera de tres pruebas. Nos quedamos sin lograr la medalla dorada, pero en esta prueba fuimos dos competidores, compañeros, los que subimos al podio, así que estamos muy contentos los dos. Estoy disfrutándolo con mi familia y con mi gente”, expresó Vilar luego de la competencia.
La medalla de plata tuvo además el valor agregado de haber sido compartida en el podio con Rodríguez, otro integrante del seleccionado argentino. Para Vilar, el resultado confirmó el buen trabajo realizado durante los Juegos y permitió cerrar una semana muy especial en Rafaela.
Una carrera de velocidad pura
El keirin es una de las pruebas más explosivas del ciclismo de pista. Seis corredores parten detrás de una motocicleta que incrementa progresivamente la velocidad hasta dejar la competencia lanzada para el sprint final.
Vilar explicó las características de una prueba que exige máxima concentración y capacidad de reacción: “Corrimos en una prueba que se llama keirin, que es una prueba donde somos seis competidores. La moto nos larga a 50 kilómetros por hora, así que todos vamos muy rápido. Son tres vueltas que parece poco, pero es mucho también”.
El argentino tuvo además una posición de partida que no consideraba favorable para sus características: “Me tocó número 1 en el orden de largada, lamentablemente, porque no es lo que más me gusta, porque no es mi estilo para correr. No me quedaron más opciones que dejar que se vaya la moto, ir a fondo y que me pase la menor cantidad de gente posible. Lo traté de hacer y, por suerte, solamente me pasó una persona”.
Ese único adelantamiento terminó siendo determinante para el resultado final. Vilar consiguió sostenerse entre los protagonistas y aseguró una nueva medalla para la delegación argentina.
Tres pruebas, tres medallas
El resultado del keirin completó una actuación destacada de Vilar en Rafaela. Previamente había conseguido la medalla de bronce en velocidad individual y también había integrado el equipo argentino que obtuvo el tercer puesto en velocidad por equipos junto a Matías Murillo, Juan Bautista Rodríguez e Iñaki Serrano.
De esta manera, Vilar cerró su participación con tres podios en tres pruebas, un balance que lo deja con sensaciones positivas de cara a los próximos desafíos internacionales.
“Esto era un gran objetivo en el año y el siguiente es el Campeonato del Mundo en Shanghái. Por suerte, en este último testeo nos ha ido bien y nos hemos colgado varias medallas y la sensación es muy linda”, sostuvo.
De Rafaela a Suiza y luego Shanghái
La agenda de Vilar no tendrá demasiado descanso. Apenas dos días después de finalizar su participación en los Juegos, emprenderá nuevamente viaje hacia Europa para continuar su preparación en el Centro Mundial de Ciclismo de Suiza.
“Así, en dos o tres semanitas, estoy volviendo a poner un número y en dos días salgo para Europa a integrarme con el equipo del Centro Mundial de Ciclismo”, adelantó.
El Mundial de Shanghái, que se disputará del 14 al 18 de octubre, aparece así como el próximo gran objetivo deportivo del ciclista argentino. La experiencia adquirida en Rafaela y los resultados obtenidos funcionan como una inyección de confianza antes de afrontar nuevamente la competencia internacional.
Competir en casa tuvo un significado diferente
Más allá de las medallas, hubo otro aspecto que hizo especialmente emotiva la participación de Vilar en los Juegos Suramericanos: poder competir en Argentina, en Santa Fe y acompañado por su familia.
“Tener los Juegos en casa, porque es en Argentina, estar acá en Santa Fe, con semejante estructura y con todo lo que estamos viviendo los chicos, con nuestras familias acompañándonos, es algo muy lindo”, destacó.
Vilar explicó que gran parte del proceso de preparación de los ciclistas argentinos se desarrolla lejos de sus hogares, buscando las mejores condiciones para alcanzar el máximo rendimiento.
“La gran mayoría estamos preparándonos fuera de casa por comodidades y porque sabemos lo que es el gran rendimiento. Tener hoy a nuestras familias y estos balances con unas cuantas medallas colgadas es algo muy lindo y gratificante, y lo estamos disfrutando mucho”, agregó.
“Escuchar el Himno Argentino en la previa por la victoria de mis compañeros fue algo emocionante y que nos empujó a dar más”, contó Vilar.



