A una semana del inicio de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, Rafaela continúa siendo escenario de una intensa actividad deportiva y, detrás de cada competencia, se sostiene un importante operativo sanitario destinado a acompañar a los atletas, las delegaciones y también al público que participa de los distintos eventos.
En ese dispositivo, el Sanatorio Nosti ocupa un rol central a partir de la cobertura médica dispuesta para los Juegos en Rafaela, con profesionales desplegados en los diferentes escenarios deportivos y una estructura preparada para dar respuesta tanto a situaciones que pueden resolverse en el lugar como a aquellas que requieren una atención de mayor complejidad.
La cobertura sanitaria forma parte de un esquema integral dispuesto para las tres sedes de los Juegos —Rafaela, Santa Fe y Rosario— a través de la articulación entre el sector público y privado. En Rafaela, el Nosti integra ese dispositivo junto con los equipos de emergencias y el sistema público de salud, garantizando la continuidad de la atención de los deportistas cuando las circunstancias lo requieren.
Durante esta primera semana, los profesionales ya debieron intervenir ante diferentes situaciones propias de las disciplinas de alto rendimiento. Una de ellas es Paola Capponi, médica, jefa de Terapia Intensiva y coordinadora de la Guardia Externa del Sanatorio Nosti, además encargada de coordinar a los médicos que participan del operativo en Rafaela. “Como médica de los Juegos Suramericanos, para mí fue un verdadero orgullo formar parte de esta experiencia. Estamos muy contentos de haber podido acompañar y brindar atención a los deportistas, no solo desde lo asistencial, sino también estando presentes junto a ellos en las pistas y en cada escenario de competencia”, expresó.
Capponi detalló que entre las situaciones atendidas se encontró la de un rider de BMX Freestyle que sufrió una caída luego de una rampa y presentó traumatismos leves; una boxeadora que sufrió un knock out asociado a un traumatismo de cráneo y requirió 24 horas de internación en Terapia Intensiva; otroa boxeador que fue knockeado y debió ser trasladado; una ciclista con traumatismo de cráneo y una deportista de BMX que sufrió un traumatismo de tórax.

A estos casos se sumaron lesiones y caídas de menor gravedad, heridas superficiales y distintos traumatismos propios de la práctica deportiva. La mayoría pudo resolverse directamente en los escenarios, sin necesidad de trasladar a los deportistas.
El trabajo sanitario acompañó competencias de BMX Racing, BMX Freestyle, mountain bike, ciclismo de ruta, ciclismo de pista en el Velódromo, skate y boxeo. En cada escenario se dispusieron equipos conformados por médicos, enfermeros y kinesiólogos, preparados para realizar la primera atención y resolver rápidamente las situaciones que se presentaran.
Pero la respuesta sanitaria no termina en los escenarios. El dispositivo contempla también la continuidad de la atención dentro del Sanatorio Nosti, con profesionales de distintas especialidades preparados para recibir a aquellos deportistas que necesitan una evaluación o tratamiento de mayor complejidad. “La cobertura estuvo articulada con el equipo médico del sanatorio, donde contamos con clínicos, cirujanos y traumatólogos que recibían y continuaban la atención de aquellos deportistas que necesitaban ser derivados desde los distintos escenarios de competencia”, señaló Capponi.
Para la profesional, esa coordinación entre quienes se encuentran en las pistas y quienes continúan la atención dentro de la institución resulta fundamental.
Un sistema que trabaja de manera articulada
Gabriel Cáceres, doctor del Sanatorio Nosti y encargado de la Dirección General Integrada de Salud para ODESUR, explicó que durante esta primera semana se pudo completar una cobertura integral de acuerdo con el esquema diseñado por el Ministerio de Salud de la Provincia.
En ese sentido, puso especialmente en valor la decisión de establecer una articulación público-privada que permita atender las necesidades que surgen de los Juegos sin afectar la atención cotidiana de la comunidad.
El esquema también contempla el incremento de la circulación de personas que genera el evento y la posibilidad de una mayor demanda sanitaria en rutas, espacios públicos y lugares donde se desarrollan actividades. “Este diagrama de articulación público-privada nos permite y nos da la tranquilidad de que la atención para atletas, federaciones, aficionados y la vida cotidiana en la ciudad de Rafaela no se resienta para nada”, explicó Cáceres.
De acuerdo con lo señalado por el profesional, durante la primera semana se registró un promedio de entre tres y cuatro atenciones diarias, tanto en la Villa Suramericana como en los diferentes escenarios deportivos.
Para Cáceres, uno de los principales aspectos a destacar es que el operativo no se limita a responder ante una emergencia, sino que forma parte de una planificación previa que permite anticiparse a las necesidades y distribuir los recursos de acuerdo con las características de cada competencia.
Preparados para la última semana
Con todavía varios días de competencia por delante, el desafío ahora es sostener el funcionamiento alcanzado durante esta primera etapa. En ese marco, Vanina Bonomo, médica coordinadora de SELIAR 107 del Nodo Rafaela, destacó que el operativo llega a los últimos días con una dinámica de trabajo consolidada. “De cara a esta última semana de los Juegos Suramericanos, las expectativas son muy buenas. Venimos desarrollando un operativo sanitario que fue planificado con mucho tiempo de anticipación y que hoy nos permite dar respuesta de manera organizada y coordinada ante las distintas situaciones que puedan presentarse”, afirmó.
El objetivo, según explicó, será mantener el mismo nivel de compromiso y fortalecer la coordinación entre los distintos actores que participan del dispositivo.
Sin embargo, la experiencia de los Juegos también empieza a ser pensada en términos de lo que quedará para la ciudad una vez que finalice la competencia. La puesta en marcha de un operativo de estas características permite sumar experiencia, capacitación y herramientas para futuras situaciones de gran magnitud. “Más allá de lo que significan estos Juegos, creemos que lo más importante es el legado que van a dejar para nuestro sistema sanitario: equipamiento, capacitación, experiencia y, fundamentalmente, una mayor capacidad de trabajo en equipo y de respuesta ante eventos de gran magnitud”, destacó.
De esta manera, mientras Rafaela se encamina a la segunda semana de competencias, con la incorporación de nuevas disciplinas deportivas, el dispositivo sanitario mantiene su despliegue en cada uno de los escenarios. La atención de las lesiones y emergencias deportivas constituye solo una parte de un esquema mucho más amplio, que combina prevención, asistencia, derivación y seguimiento.
La meta para los últimos días será continuar trabajando como se viene haciendo. “Nuestra expectativa es terminar esta última semana de la misma manera en que venimos trabajando, con responsabilidad, compromiso y con un sistema sanitario preparado para cuidar y dar respuesta tanto a los deportistas y delegaciones como al público en general”, concluyó Bonomo.



