El rubro de la construcción atraviesa un momento delicado en Rafaela, con una marcada caída en la actividad, especialmente en el segmento minorista. Así lo expresó Danilo, titular de Danilo Hormigones, corralón y ferretería, quien en diálogo con Diario CASTELLANOS brindó un panorama detallado sobre la actualidad del sector.
“El rubro de la construcción viene en baja desde hace ya unos meses”, aseguró, aunque remarcó que aún persisten expectativas vinculadas a líneas de financiamiento: “Siempre con esperanza de que con el tema de créditos empezaron a haber más consultas, como los del Banco Nación. Hay mucha gente esperando poder seguir construyendo gracias a eso”.
Uno de los datos más contundentes que dejó el análisis tiene que ver con el freno en las compras pequeñas, históricamente sostenidas por familias que avanzaban con sus viviendas de manera gradual. “La venta minorista se bajó casi a nada. La gente venía a buscar una bolsa, un poco de arena o ladrillos, pero eso cayó mucho. Hoy hay menos efectivo en circulación y se usa más la tarjeta”, explicó.

En ese sentido, señaló un cambio de comportamiento en la población: “La gente prefiere alquilar antes que construir porque se encareció mucho. En Rafaela, los costos de construcción subieron más que en otros lados”.
Mientras tanto, la actividad se sostiene principalmente por obras de mayor escala. “El hormigón elaborado se sigue moviendo con grandes empresas, eso es lo que hoy mantiene el rubro”, indicó. Sin embargo, advirtió sobre el impacto social de esta situación: “La gente de menos ingreso, que antes se hacía su casa de a poco, hoy ya no puede. Muchos están esperando algún crédito para terminar y mudarse”.
En cuanto a la rentabilidad, el escenario también es complejo. “Hay mucha más competencia y los márgenes de ganancia son cada vez menores. Tuvimos que ajustarlos para poder seguir vendiendo y mantener el negocio en funcionamiento”, sostuvo.
Respecto a las formas de pago, destacó un cambio significativo: “Hoy se usa mucho la tarjeta, sobre todo en montos chicos. También volvieron los plazos de 30, 60 o hasta 90 días para empresas. Antes eso no se veía tanto”.
Con 18 años de trayectoria en el rubro del hormigón y más de una década con su corralón, Danilo remarcó la necesidad de adaptarse para sostener la actividad: “Fuimos ampliando, sumamos ferretería, tornillería, todo lo necesario para la obra, desde el cimiento hasta los detalles finales”.
Finalmente, dejó en claro que, pese a las dificultades, el sector sigue apostando a una recuperación. “La estamos peleando, esperando que levante un poco la economía. Rafaela tiene industria, campo, eso ayuda, pero necesitamos que se reactive también la obra particular”, cerró.



