En el marco de los 100 años del Colegio de Abogados de Córdoba, el juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, fue uno de los oradores principales de la gala que se realizó en el emblemático Teatro Libertador General San Martín. Su presencia, en representación del Máximo Tribunal del país, se dio en un evento que reunió a destacadas figuras de la política, la justicia y el mundo académico. Y si bien sus palabras no fueron una alusión directa al «Día del Abogado» que se celebra en Argentina cada 29 de agosto, el contenido de su discurso puso en valor, con contundencia, el rol fundamental que la abogacía ocupa en tiempos de cambio e incertidumbre.
«El futuro está en manos de quienes no bajan los brazos», sostuvo Lorenzetti, dirigiéndose a un auditorio en el que también se encontraban el presidente del Colegio de Abogados de Córdoba, Eduardo Bittar; el intendente Daniel Passerini; el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Luis Angulo; la vicegobernadora Myrian Prunotto; el presidente de la Cámara Federal, Abel Sánchez Torres, y el ex ministro de la Corte Suprema, Juan Carlos Maqueda, entre otros.
El Magistrado destacó el espíritu renovador de la institución anfitriona: «Inician un camino hacia el futuro en el momento en que festejan 100 años de existencia. Es decir, no miran el pasado, sino que avanzan con la tecnología». En ese sentido, ponderó el valor de asumir los desafíos que impone el nuevo ecosistema digital y reflexionó sobre la necesidad de que las instituciones se actualicen: «Las instituciones siguen hablando un lenguaje del pasado, que no tiene en cuenta estos cambios, dirigido a una realidad que no existe y a un público que no la escucha».
En un escenario marcado por los avances vertiginosos de la inteligencia artificial y los dilemas éticos que plantea, Lorenzetti fue claro: «La IA en el mundo jurídico es un instrumento, pero no podemos reemplazar el acto de juzgar delegándolo en la IA». Al mismo tiempo, advirtió que estas tecnologías «pueden volver irrelevante lo humano» y por ello el compromiso de los abogados se vuelve aún más necesario.
La alocución fue, además, una oportunidad para recordar los valores inalterables que definen el ejercicio del Derecho. «Los grandes conflictos siguen siendo los mismos: las luchas de poder, el abuso, el acoso», señaló, agregando que: «Hay una serie de valores que forman parte del contrato social de los argentinos, que están en la Constitución y en la jurisprudencia de la Corte, y que no van a cambiar».
En una época de desencanto y fragmentación, Lorenzetti llamó a no perder la fe en la democracia y a no resignar los ideales. «Siempre hay gente que en los momentos de mayor incertidumbre no deja de tener fe, no baja sus ideales, avanza, mejora, cambia. Es eso lo que tenemos que recoger de este importante acto».
Por su parte, Eduardo Bittar también aportó una mirada de futuro al hablar de «LegalIA», una herramienta desarrollada para potenciar el ejercicio de la profesión y facilitar soluciones prácticas en el día a día. «Muchos pasajeros no logran subirse al tren de la tecnología. Esta herramienta pretende ser un boleto a ese tren, una posibilidad más para desarrollar talentos y potenciar a los más jóvenes», dijo el presidente del Colegio cordobés.
Así, en coincidencia con el «Día del Abogado», las palabras de Lorenzetti y de los distintos oradores en Córdoba refuerzan una idea clave: la abogacía no es sólo una profesión anclada en normas, sino una vocación al servicio de la justicia, con los ojos puestos en los problemas del presente y la responsabilidad de construir un futuro más justo, humano y democrático.



