Connect with us

Enfoques

Un Gobierno en auxilio de déspotas y violentos

Published

on

Por Joaquín Morales Solá. Los arrastran la ideología y los resabios de sus falsas historias. Terminarán en una memorable derrota en la Patagonia y, lo que es peor, en el abandono de una parte del territorio nacional soberano. La foto de la situación internacional del país, absolutamente aislado y cercano a los regímenes déspotas de América Latina, se reproduce en el interior con la indiferencia frente al foquismo de grupos insurgentes en el sur. El Presidente y su ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, olvidaron la misión principal de un Estado, que es la de preservar la paz social. «No quieren correr el riesgo de tener su propio Santiago Maldonado», explica un funcionario con acceso al Presidente. A Maldonado no lo mató nadie; murió ahogado cuando se metió en un río sin saber nadar, según la conclusión de la autopsia, de la que participaron peritos de todas las partes. Pero el caso Maldonado fue levantado como una bandera por el kirchnerismo para denunciar al «Gobierno criminal» de Macri. «Puede haber otro ahogado, y no quieren que las fuerzas federales estén cerca», concluye aquel funcionario. Esto explica las increíbles respuestas de Alberto y Aníbal Fernández al desesperado pedido de ayuda de tropas federales por parte de la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, ante la violenta irrupción de quienes se declaran representantes de la comunidad mapuche. Lo que hacen estos grupos es terrorismo, si se entiende a este como la práctica de expandir el terror entre ciudadanos pacíficos. Un vasto temor es fácilmente perceptible en la inmensa Patagonia.
La RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) tomó tierras de Villa Mascardi; incendió instalaciones que tiene ahí el Obispado de San Isidro y una iglesia en El Bolsón; agredió físicamente y persiguió a algunos pobladores; quemó un campamento de Vialidad Provincial cerca de Bariloche, y le prendió fuego al Club Andino de El Bolsón. Son solo algunas de las últimas acciones violentas que comenzaron hace unos siete años con la quema de un hermoso refugio llamado «Niemeyer» en homenaje al arquitecto brasileño que lo proyectó. Oscar Niemeyer hizo ese proyecto en recuerdo del arquitecto argentino Alejandro Bustillo. Cuando la gobernadora Carreras pidió el auxilio de las tropas federales, Aníbal Fernández le contestó en público con una patoteada propia de él: «No, señora, usted no puede exigir nada». Un ministro serio de Seguridad hubiera tomado en el acto el teléfono para coordinar con la gobernadora la acción de las fuerzas nacionales y provinciales. Están comprometidas rutas nacionales que se encuentran bajo la jurisdicción del gobierno federal. Sucedió algo peor: el Presidente le envió una carta a Carreras sosteniendo que «no es función del Gobierno Nacional brindar mayor seguridad a la región». ¿Cuál es, entonces, la función del Gobierno Nacional cuando están en peligro la paz social y la soberanía nacional? ¿Dónde quedó archivada la promesa del «Estado presente»? ¿O la presencia del Estado sólo sirve para hacer clientelismo en tiempos electorales? No obstante, Alberto Fernández le adelantó a la mandataria que le mandaría tropas federales solo para patrullar. La RAM quedó notificada: la Gendarmería y la Prefectura serán solo espectadoras del conflicto si este escalara.
El líder de la RAM, Facundo Jones Huala, cumple nueve años de prisión en Chile por el incendio de una propiedad privada. Huala nació en la Argentina, pero aquí dice que no es argentino, sino mapuche. En Chile, en cambio, se identificó como argentino y reclamó la asistencia consular del gobierno argentino. Tiene razón el embajador en Chile, Rafael Bielsa, cuando asegura que la Convención de Viena obliga a los gobiernos a la asistencia consular de los connacionales presos en otros países. Bielsa desmintió que él haya pedido la excarcelación de Huala durante el juicio al dirigente mapuche. La aclaración fue oportuna, porque esa era la parte que realmente se le cuestionaba. La única pregunta que debe hacerse es si correspondía que estuviera el embajador, que representa al Presidente de la Nación, o si bastaba con la asistencia de un cónsul. El conflicto lo plantea el propio Huala porque aquí dice que es mapuche, no argentino, y en Chile asegura que es argentino. ¿Qué es, entonces? ¿O es otra cosa en todas partes?.
Aníbal Fernández le recomendó a la gobernadora Carreras que iniciara un diálogo con las comunidades indígenas para establecer protocolos de convivencia, como sucede en Chile o en los Estados Unidos. Se ve que Aníbal nunca salió de Quilmes. La Constitución argentina reconoce la existencia de los llamados pueblos originarios y les concede derechos. En la Patagonia hay zonas protegidas y escuelas donde viven y estudian las comunidades indígenas; son lugares en los que todos deben respetar la cultura y las tradiciones indígenas. En 2006, el Congreso sancionó una ley con nuevos derechos para esas comunidades. Aníbal Fernández recomienda hacer lo que ya está hecho. A todo esto, renombrados historiadores patagónicos sostienen que los mapuches son tribus chilenas que aniquilaron a los verdaderos pueblos originarios patagónicos, que eran los tehuelches.
Después del incendio del campamento de Vialidad, la RAM difundió un documento en el que calificó ese hecho como una «acción militar» con el objetivo de establecer un Estado mapuche. El consejo de Aníbal es, además, de una conmovedora ingenuidad. Exdirigentes montoneros están cerca del movimiento mapuche, que tiene entre sus seguidores y adherentes a muchos que carecen de antecedentes indígenas. El propio Maldonado, cuya muerte fue una tragedia, como es la muerte de cualquier persona joven, ayudaba a los mapuches en sus actos de rebeldía, pero no tenía origen indígena. Hasta la Justicia patagónica tiene miedo. Esto lo supo la fiscal Sylvia Little cuando los jueces liberaron a una tía de Huala, y ésta agredió verbal y físicamente a la fiscal. Little renunció porque percibía que no tenía respaldo, pero el procurador general de la Nación, Eduardo Casal, a quien el kirchnerismo quiere destituir, nombró a cuatro fiscales para que ayuden a Little. Little retiró la renuncia.
En la Patagonia, el sentimiento de soberanía es muy grande entre la gente común. Es un territorio demasiado grande muy poco poblado, y que tiene proyección sobre la Antártida. Subestimar la acción violenta de los que pretenden crear allí un Estado soberano es un suicidio político. Otra consecuencia será la distancia que seguramente tomará de Cristina Kirchner el senador nacional Alberto Weretilneck, jefe político de la coalición provincial que gobierna Río Negro con Carreras. El voto o la presencia de Weretilneck, que era un aliado frecuente del cristinismo, será clave en el Senado para que Cristina Kirchner obtenga la mayoría simple en caso de que el 14 de noviembre se reedite la derrota del 12 de septiembre.
Los derrapes de ambos Fernández sucedieron en la misma semana que el embajador cristinista en la OEA, Carlos Raimundi, se abstuvo de votar una resolución que pedía la liberación de los presos políticos en Nicaragua. El 7 de noviembre se celebrarán elecciones presidenciales en ese país centroamericano. Todos los candidatos opositores que deberían competir con el tirano Daniel Ortega están presos. La OEA no pidió la destitución de Ortega ni condenó a su dictadura; solo reclamó la liberación de los presos políticos. Derechos humanos básicos. La postura a favor de hacerle el reclamo a Ortega tuvo 26 votos; la Argentina quedó entre los escasos siete países que se abstuvieron. Aislada. Dicen que Raimundi sobreactúa la genuflexión ante Cristina Kirchner porque esta lo considera a Ortega un violador de mujeres. Es cierto: la hija de la esposa de Ortega, la todopoderosa Rosario Murillo, lo acusó de haberla violado cuando era niña. La mujer violada debió exiliarse en Costa Rica.
Pero ¿es verdad que Cristina piensa distinto de Raimundi? Raro. No es la primera vez que Raimundi se lava las manos frente a la tragedia política de Nicaragua. Ni el respaldo a la satrapía de Ortega es el único apoyo del gobierno kirchnerista a déspotas, violentos y delirantes.

Enfoques

Objetivo: la clase media

Published

on

13.31 Por Rogelio Alaniz. La prohibición de financiar en cuotas los viajes al exterior responde a varias causas pero a un exclusivo objetivo: agraviar, sancionar y humillar a las clases medias. Los señores del gobiernos se dan sus gustos. Los chetos no podrán viajar; los gorilas deberán quedarse en casa. Así lo piensan, así lo sienten, así lo disfrutan. Reitero en lo del ataque a la clase media. Porque a decir verdad, la disposición es a los únicos que afecta. Los pobres, esa sórdida y lastimosa fábrica de pobres en la que se ha transformado la Argentina peronista, no se les ocurre viajar ni al extranjero ni a la ciudad del lado. Por su parte, a los millonarios esta disposición por razones obvias no los afecta, y muy en particular a los millonarios K, que sino viajan recurriendo a sus rentas, viajan financiados por el estado nacional como pudimos verificarlo en la reciente gira presidencial a Europa, una verdadera invasión de vividores K paseando por el mundo con plata de los contribuyentes. A no llamarse a engaño: los disparos son contra la clase a media, la maldita clase media. El paisaje idílico de una Argentina transformada en un gigantesco y lastimosos Conurbano continua siendo la acuarela preferida del populismo.

Volvamos a los viajes al extranjero. A la prohibición de financiar viajes. El descalabro económico y financiero y la crisis del Banco Central explican estas disposiciones. Pero no solo ello. Hay que pagar los desbordes del “Plan Platita”. Los miles de millones despilfarrados para comprar votos. Pero insisto una vez más en la obsesión “cultural” del populismo contra las clases medias. Obsesión alentada por ese nacionalismo ramplón, reaccionario y resentido. La Argentina encerrada en si misma. El populismo de chiripá y mate cosido. El mundo es peligroso, el mundo corrompe las esencias nacionales, el mundo contamina. Alguna vez un pensador dijo que viajar por el mundo era el mejor aprendizaje nacional. Viajar nos permite comparar, evaluar, observar otros modos de vida, conocer la condición humana. Belgrano, Sarmiento y Alberdi reconocen que su decisiva escuela política fueron los viajes. Si algo distingue a las dictaduras y los regímenes totalitarios que han infectado el mundo es su decisión de encerrar a sus habitantes. El gobierno argentino no ha llegado a tanto, aunque habría que preguntarse si lo hicieron por convicción o simplemente porque la opinión pública no se lo permite. Mientras tanto, a joderse.

Continue Reading

Enfoques

Clase media empobrecida

Published

on

En Argentina la pobreza se calcula utilizando el método del ingreso. La metodología busca establecer si los hogares cuentan con dinero suficiente para cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas. Los hogares que no superan esa línea son considerados indigentes. Asimismo, la línea de pobreza extiende el umbral para incluir no sólo los consumos alimenticios mínimos sino también otros consumos básicos. La suma de ambos conforma la línea de pobreza.
La valorización de esta canasta depende de los integrantes del hogar, pero también de sus características etarias y de su composición de género. Un hombre adulto necesita consumir más calorías que una mujer y ésta más que un niño. Cada hogar necesita cubrir una canasta distinta y por lo tanto, enfrenta una línea de pobreza propia. Para calcular el porcentaje de personas pobres el Indec contrasta la línea de cada hogar con su respectivo nivel de ingresos y, si estos superan el referido umbral, el hogar no se considera pobre. Si, por el contrario, los ingresos son inferiores a la línea de pobreza de ese hogar, todos sus integrantes sí lo serán.
Sabemos que durante el primer semestre del año el 41% de las personas eran pobres, pero en términos de su capacidad de consumo es relevante saber si su ingreso está cerca de la línea de pobreza o lejos. Para analizar cuál es la distancia entre ambas variables calculamos la distribución de personas de acuerdo al diferencial entre ingresos y línea de pobreza del hogar en el que habitan. De esta manera, sabemos que el 2.4% de las personas viven en hogares que apenas tienen un ingreso 5% superior a su línea de pobreza.
Observamos que un aumento de los precios de 10% aumentaría la pobreza en 6%. Por el contrario, un incremento de los ingresos 10 puntos superior al de los precios reduciría la pobreza en 6%. Los riesgos no son simétricos y, dada la cantidad de precios que mantienen hoy un valor artificial producto de imposiciones del Gobierno (productos de consumo masivo, bienes transables que siguen la evolución de un tipo de cambio apreciado, servicios privados cuyo precio está controlado por el gobierno, servicios públicos congelados, etc.), es probable que el diferencial entre ingresos y precios sea negativo una vez que estos controles se levanten.
Entender la situación de los hogares argentinos respecto a su cercanía con la línea de pobreza es importante porque habla de su capacidad de consumo, pero nada dice respecto a sus pautas y deseos. Un hogar puede no ser pobre y tener ingresos para consumir bienes no esenciales, pero en qué los gastará depende de su nivel socioeconómico (NSE).
La mirada que hace foco sobre la línea de pobreza y la que se concentra en los niveles socioeconómicos son complementarias. La primera habla de las capacidades materiales de un hogar, la otra de sus pautas de consumo y su capital humano. En el uso de ambos enfoques al mismo tiempo es que encontramos análisis que nos pueden ayudar en el proceso de toma de decisiones.
El NSE es un proxy del tipo de consumidor y una variable a seguir por parte de las empresas. Un hogar ABC1 es típicamente un hogar con un alto nivel educativo, cuyo principal sostén es un empleado en relación de dependencia en un puesto jerárquico que vive solo o en un hogar en el que hay un segundo individuo con ingresos y, en algunos casos, un menor. En el otro extremo del espectro aparecen los hogares D2E, cuyas características son diametralmente opuestas. Hogares con un solo aportante de ingresos, cuyo principal sostén tiene un bajo nivel educativo y su fuente de ingresos es informal e intermitente. Típicamente los hogares C2, C3 y D1 son considerados clase media alta, típica e inferior respectivamente.
Lo normal es que un hogar D2E sea pobre y uno ABC1 no lo sea, pero en la clase media es donde encontramos un mix interesante. Durante el cuarto trimestre de 2017, previo a la crisis del gobierno anterior, solo el 14% de los hogares de clase media era pobre. Ese número más que se duplicó con las crisis de 2018, la de 2019 y la cuarentena de 2020 y, para el primer trimestre, de 2021 (últimos datos disponibles), el 33% de hogares de clase media fueron pobres.

Conclusión

Hay una nueva tensión entre lo que una buena parte de la clase media quiere y está acostumbrada (enfoque NSE) y lo que puede (enfoque línea de pobreza). Los cambios en precios relativos (ingresos versus línea de pobreza) determinarán la dirección que tome la pobreza de las distintas clases sociales, pero el riesgo de que el 40% de pobreza de la población general, y el 33% de clase media, no sea el techo es alto. Una situación delicada como la expuesta sólo es reversible en la medida que se adopten las políticas económicas, sociales, demográficas y sanitarias de largo plazo necesarias para una reducción sostenida – y sostenible – de la pobreza. Ecolatina.

Continue Reading

Enfoques

Dorita y Elda

Published

on

Dorita

Por el extremo sur de la ciudad hay una avenida, como disimulando su importancia; mide sólo 155 metros de largo y su nombre evoca a una mujer que en su sencilla humildad fue luminosa: avenida Dorita Villarreal. Dora Araceli Pía Bautista, esposa del Dr. Villarreal, nació en 1917 en Rosario, obtuvo el título de maestra en 1935 y el de profesora de letras en 1943. Allí ejerció la docencia y tuvo una renovadora experiencia junto a Olga y Leticia Cossettini en la escuela Dr. Gabriel Carrasco. Llegó a Rafaela en 1947, donde ejerció su docencia hasta la jubilación en 1968. Elaboró una vida que superó al anonimato sin siquiera proponérselo, hasta una mañana de 1998 en que dejó que sus cuentos hablen por ella.
Los hijos de Dorita fueron todos los niños de la escuela; su voz algo cascada pero con un dejo de autoridad que fluía de sus convicciones, era la herramienta que la distinguió como contadora de cuentos en las escuelas de la ciudad y poblaciones vecinas. Un día se puso a escribir cuentos, relatos, poesía y canciones para que los grandes amen a los chicos como ella. Publicó trabajos en los diarios locales y tuvo su propio programa radial. Recuerdo la vez que conversamos en su casa sobre los juegos infantiles. Decía: «Me quedaba contemplando en el patio de la escuela para ver a qué jugaban los chicos; las nenas venían desde sus casas con muñecas y algunos otros juegos, como el dominó, en algunos casos armaban rondas con prendas para las que iban perdiendo; los varones -continuaba revisando apuntes- fabricaban pelotitas de papel u otros juegos que iban entrando y saliendo de su imaginación. Para mí era fascinante verlos inventar objetos y situaciones con el solo hecho de estar allí en grupo, en libertad».
Dorita escribió mucho más que lo publicado; aún así, su obra es recordada con respeto y admiración. En el 2015 la Municipalidad local publicó una selección de sus cuentos realizada por la profesora Claudia Manera en base a las obras «Dorita Cuenta Cuentos» (1981) y «Andando Andando Yo Te Voy Contando» (1983).

Elda

Cuando la encontraba frente a su máquina de escribir, el cabello largo fuertemente recogido hacia los costados, invariablemente levantaba la vista con una sonrisa, como si fuera un solo gesto. Nunca escuché de Elda Massoni una frase altisonante ni una palabra que sonara a agravio; el concepto vigoroso, favorable o adverso, surgía en el estilo sensible y elíptico de su poesía.
Elda nació en Ataliva en agosto de 1938; fue maestra egresada del Instituto Ntra. Sra. De la Misericordia en 1956 y profesora de piano en el Liceo de Bellas Artes de Rosario en 1957. Nunca la vi como maestra ni escuché interpretación alguna en el piano; acaso reservaba esas virtudes para sus amores cercanos: Higinio Beccaría, su esposo con quien tuvieron tres hijos: Alejandro, Renato y Sebastián. Más tarde supe que, antes de conocer a Higinio («mi amigo el gordo», como le decía en los entretenidos ensayos y funciones de teatro, porque llamándose Higinio no pudimos menos que llamarlo «el gordo»), había dado clases en Yorquincó, Río Negro. Compartí con ella, sí, actos culturales y educativos por la función periodística que abrazó con gusto y perseverancia durante dos décadas. Aunque hablaba muy bajo, su voz era escuchada; aunque no vestía con colores altisonantes, su presencia se notaba.
Cuando decidió que la literatura y la poesía eran algo más que una inclinación por gusto personal, empezó a producir. Así nació la delicada armonía de «La Piel del Siglo» en 1973, «Los Límites de la Memoria» 1981, «La Llanura tiene Dioses» 1987, «Señorita Magdalena» 1988, «Leyendas de la Llanura» 1992, «Frutita Verde» 1993, «Huellas en el Llano» 1995, «Susurros» 1997, «Señales… en la Tierra y en el Cielo» 2002.
Habiendo cultivado géneros como la poesía, el ensayo y la narración, Elda puso su nombre en el palmarés personal de la literatura regional y en algunos casos con alcance nacional. Tuvo su propio taller literario para compartir inquietudes y conocimientos; amó la naturaleza y prefirió la profundidad antes que la superficie, por eso planea en sus contenidos un aire bucólico que ella trasforma en palabras.
La vecinal de su barrio San Martín tiene una biblioteca con su nombre, que perdura entre páginas. Hacia el Oeste de la ciudad, en la Villa Los Álamos, una plaza redonda, sin aristas ni caras enfrentadas, con espacio abierto para la libertad de tiempos, lleva el nombre de Elda Massoni.
En mis manos, dedicado, «Los Límites de la Memoria» y en una de sus páginas dice: «Ah, la pulpa madura /de los duraznos de enero /revive un latido adormecido, /inunda los ojos un espejismo/ de cotorras abatiéndose sobre los sembrados. /La memoria dilata la llanura / y atraviesa el tiempo, estremecida /en su reinado perdurable. /Hay una caricia sutil /que anida entre el romerillo,/ para aguardar el alba que asoma /una y otra vez sobre el horizonte /uniforme de paraísos (…)».

Continue Reading

Las más leídas

Diario Castellanos

Diario Castellanos de Rafaela, Santa Fe, Argentina.

Teléfonos: 578222 / 578221 / 506598
Dirección: Mitre 366
Correo: redaccion@diariocastellanos.net


Fundado el 7 de septiembre de 1938.

Diario Castellanos

Copyright © 2019 Diario Castellanos. - Mail: editoradelcentro@diariocastellanos.net