Expresó el obispo Torres durante la ceremonia en la Catedral. “Dios está en la brisa suave, que no se impone por la violencia o en medios poderosos que dan miedo”, agregó. Y preguntó en voz alta: “¿estamos revestidos con la alegría o con la queja y la desilusión?”.
Así testimonió el obispo Torres en su homilía. "Uno de los daños más grandes de la pandemia es que nos metieron mucho miedo a la muerte", destacó. Pidió la paz frente a "los miedos, pruebas, relaciones familiares, vínculos y espacios de trabajo y diversión".