Falleció el jueves en España a los 85 años. Durante casi 40 años ejerció el ministerio en distintas parroquias de la diócesis de Rafaela. “Debemos sumergirnos en el dolor de Cristo, dejarnos penetrar por el él, pero no detenernos allí. El dolor es sólo un signo; la realidad de lo significado es su amor por nosotros”, dijo el Viernes Santo de 2021.