Tras la publicación del artículo “Una deuda pendiente” en Diario CASTELLANOS del lunes 2 de septiembre, sobre el avión bimotor que preside la entrada al Aero Club Rafaela y su estado de deterioro, CASTELLANOS consultó a una de las empresas involucradas en el proyecto de refuncionalización de este emblema.
La imponente imagen del aeroplano, destinada a ser un valor estético, llamativo y didáctico, fue cayendo día tras día. Su interior, donde la corrosión avanza, se transformó en un refugio maloliente de palomas. La finalidad original no se cumple y se ha transformado en una lástima.
El recorrido simboliza la intención de acompañar a Jesús en su camino desde la noche de su captura hasta su crucifixión. Nuestra ciudad no ha perdido la costumbre de hacerlo.