En su primera visita oficial al cuerpo legislativo, el Obispo de la diócesis de Rafaela habló de las problemáticas sociales que le preocupan, pero destacó a Rafaela como una ciudad con oportunidades de crecimiento. Monseñor Torres exhortó a “vislumbrar rumbos que realmente restablezcan la esperanza”.
Destacó el obispo diocesano Pedro Torres durante la misa en el templo del barrio Amancay, durante la festividad del santo del pan y del trabajo. “Nos endurece el corazón la costumbre, la rutina, el cansancio, el aburrimiento, la indiferencia”, graficó. Hubo ventas de comidas y santería para sostener los proyectos de Cáritas y a la parroquia.
"Oramos porque tenemos la certeza de que el Espíritu es el que va conducir la diversidad a la unidad, va a reconciliar las diversidades en el amor", destacó el obispo diocesano, presidente de la Ceerjir.
Expresó el obispo Torres en la plaza 25 de Mayo, poniendo como ejemplo la fecha del 24 de marzo: "48 años hoy las heridas que todavía no cierran". Y no se quedó con el pasado: "qué bueno si caen los muros de la corrupción y de la violencia que tanto daño nos han hecho y nos hacen".
El obispo de Rafaela animó a "dejar resonar en el corazón: 'El Señor me ha ungido'", y pidió que el Espíritu de la gracia y la paz "nos permita conocer a Jesús, seguir a Jesús, amarlo y hacerlo amar".
Expresó el obispo diocesano Pedro Torres durante la celebración del "miércoles de Cenizas" en la Catedral San Rafael, en el marco del inicio de la Cuaresma. "Cada vez que escuchamos la palabra, el Señor nos llama a ser discípulos y misioneros", agregó.
Expresó el obispo Torres. Este miércoles a las 20:00 se celebrará una misa en la Catedral para dar gracias a Dios por sus 10 años del ministerio episcopal y la beatificación del cardenal Pironio. Sobre la coyuntura del país, “habrá que esperar sus frutos sin dejarnos ganar por la desesperanza, la impaciencia o la crispación", opinó.