Mientras crece el repudio internacional por el fraude electoral y el pedido de detención contra el candidato opositor Edmundo González Urrutia, repitió el anuncio que suele hacer año tras año. Pero esta vez lo hizo casi cuatro meses antes de la festividad.
El Presidente busca posicionarse como referente en América Latina frente a la crisis en Venezuela, en contraposición a Lula. En paralelo, enfrenta problemas internos en el ámbito diplomático: la Cancillería desmintió a la propia ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, que había estatuido oficialmente a Edmundo González como presidente.
La líder opositora agradeció el apoyo del pueblo en las últimas horas y les pidió que confíen un poco más: “Así como ganamos, vamos a cobrar, porque después de cobrar, nos va a tocar celebrar esta victoria”.