Sin parámetros fijos en relación a los precios, los libros usados cobran protagonismo en un contexto de aumentos e inflación en alza y son una alternativa para conseguir lecturas más allá de la impronta de la novedad.
Es la mirada del rafaelino José “Bachi” Inwinkelried, responsable de la librería rafaelina Paideia, sobre el decreto del Gobierno que propone modificar la ley del libro. “El precio de la venta al público resguarda a las pequeñas librerías”, remarcó a CASTELLANOS.