El inolvidable tenista estadounidense, que llegó a ser el 2° del mundo y ganó Wimbledon, Australia y el US Open, es un ícono social gracias a su lucha contra las políticas del apartheid en Sudáfrica y en la causa SIDA, enfermedad que contrajo en una operación y que finalmente acabó con su vida.
«Nada que hacer. Son etiquetas sociales: la literatura sobre el amor suele dejar al corazón con más latidos, la literatura sobre las reivindicaciones de los castigados inyecta en los músculos una voluntad de lucha, la literatura sobre los árbitros viaja hasta los labios y los puebla de insultos». Ariel Scher, Fútbol en el bar de los sábados.
El 17 de agosto, el más grande tenista argentino de todos los tiempos cumplió setenta y un años rodeado por sus familiares más cercanos, en su residencia de Mónaco. Este es un repaso a sus facetas menos conocidas. Las que definen la historia del «hombre de mil vidas».
Hijo de un gran jugador de básquet profesional, cuando tenía un año y medio de vida sufrió un infarto medular que lo dejó sin movilidad en las piernas. Su pasión por el deporte se potenció cuando descubrió el tenis adaptado. Así se convirtió en uno de los mejores jugadores de mundo.
Hace una década fue campeón en Chile derrotando en la final a Nadal. Seis años más tarde tomo la decisión de jugar sólo dobles. Y se convirtió en el mejor argentino de la historia en esa especialidad. Este sábado se consagró al ser finalista en Wimbledon junto a Marcel Granollers.
"…El viento trae un extraño lamento. ¡Parece un pozo de sombras la noche, y yo en la sombra camino muy lento! Hasta los huesos calados y helados y humillando este tormento. Todavía pasa el viento. Empujándome". Garúa, canción de Aníbal Troilo.
Cada año, en esta fecha, el mundo del deporte vuelve sus ojos a un torneo único por la superficie que se utiliza y por sus tradiciones inalterables. Wimbledon es "El Campeonato", como asegura su slogan. En el sur de Londres, el tercer Grand Slam ya está en marcha.
Cada año, en esta fecha, el mundo del deporte vuelve sus ojos a un torneo único por la superficie que se utiliza y por sus tradiciones inalterables. Wimbledon es "El Campeonato", como asegura su slogan. En el sur de Londres, el tercer Grand Slam ya está en marcha.