Expresó el obispo Torres durante la ceremonia en la Catedral. “Dios está en la brisa suave, que no se impone por la violencia o en medios poderosos que dan miedo”, agregó. Y preguntó en voz alta: “¿estamos revestidos con la alegría o con la queja y la desilusión?”.
El Papa Francisco reflexiona sobre el poder del silencio, sobre la necesidad de escuchar y de convertirnos en voces creíbles que testimonien la venida del Hijo de Dios.