Durante la víspera, personal de la Municipalidad de Rafaela actuaron de oficio al tomar conocimiento sobre una denuncia radicada por el familiar de un interno por un caso de violencia. El edificio fue clausurado y el propietario tiene cinco días hábiles para reubicar a los internos.
Durante la víspera se realizaron todos los formularios correspondientes, dejando constancia de que el privado actuó según las exigencias municipales al trasladar a los internos y desalojar completamente el lugar. A la fecha, el 4to y 5to piso del edificio se encuentran totalmente inhabilitados.
El juez de Faltas de la tercera nominación, Rubén Pavetti, dialogó con CASTELLANOS sobre la situación de esta institución, que no tenía aval de funcionar como tal. El Municipio determinará clausurarlo preventivamente, ahora se verá cómo avanzan. Los 16 internos todavía siguen allí.
El mismo se encuentra ubicado en calle Necochea al 200 y el motivo de este procedimiento radica en que el local no contaba con las habilitaciones municipal y provincial.
El trágico episodio puso otra vez en discusión las condiciones de existencia de este tipo de instituciones que albergan a personas mayores. Con controles por parte de los Estados provinciales y municipales escasas, surgen una vez más todo tipo de controversias.
El edificio se encuentra en calle Chile al 500. "Este lugar, en el momento que fue inspeccionado, debió cumplimentar una serie de requisitos para obtener la habilitación definitiva y no lo hizo”, explicó el juez de Faltas, Rubén Pavetti.