No importa la actividad que cada persona desarrolle ni en qué lugar de la ciudad se lleve adelante. Siempre -o casi- encontrarán delincuentes que harán todo lo posible para quedarse con sus pertenencias. Remiseros asaltados con armas de verdad o apócrifas; repartidores de todo tipo de mercadería; mecánicos, gasistas, plomeros, cortadores de césped.