Con más de 2.400 piezas originales, el museo homenajea a ese trío que divirtió a varias generaciones de argentinos. Moe, Larry y Curly supieron, con su humor físico y sus gags, encarnar a la clase obrera en lucha por sobrevivir en un mundo aristócrata ostentoso.
El gigante del entretenimiento lanza “Había una vez un estudio”, en el que recupera protagonistas de largometrajes y cortometrajes, la mayoría de ellos a través de la animación en lápiz y papel.