Este programa, que se estableció en la era de la Indy Racing League en 2002, otorga poco más de un millón de dólares a los mejores 22 autos elegibles del Campeonato de Propietarios, entre otros beneficios por competir de tiempo completo en la categoría.
El arrecifeño completó un fin de semana difícil en el pequeño óvalo, tras un nuevo imprevisto en la Carrera 2 que lo relegó e impidió para estar en el grupo de vanguardia de IndyCar.