Tres de los cinco agentes arrestados el pasado domingo llegaron a la audiencia imputativa de este miércoles, donde el fiscal les atribuyó haberle plantado a un familiar de un preso tres pistolas usadas para las intimidaciones.
El crimen fue descubierto por efectivos policiales que acudieron a los llamados al 911 y observaron en la puerta de la vivienda al hijo de la víctima, identificado con las iniciales N.G., de 35 años, quien tenía sus ropas ensangrentadas.