Unos troncos colocados deliberadamente sobre las vías volvieron a convertir al ferrocarril en escenario de un episodio de vandalismo en Santa Fe. Esta vez, el obstáculo provocó el descarrilamiento de una formación del Belgrano Cargas y dejó cuatro vagones fuera de los rieles, además de generar importantes complicaciones para el tránsito en distintos cruces de la zona.
El episodio se produjo el martes, alrededor de las 19, a la altura de calle Saavedra. De acuerdo con la información recogida en el lugar, los responsables habrían retirado gruesos troncos de madera que se encontraban acopiados en una pequeña plaza ubicada junto a las vías y los habrían colocado sobre el tendido ferroviario.
Cuando la formación llegó al sector, el maquinista no pudo evitar el impacto. La violencia de la colisión hizo que parte del convoy abandonara las vías y quedara atravesado en un sector utilizado habitualmente para la circulación ferroviaria.
El hecho provocó alarma entre los vecinos del barrio, especialmente por la proximidad de las viviendas con el recorrido de los trenes. La escena, además, dejó expuesta una vez más la vulnerabilidad de un sistema ferroviario que atraviesa sectores densamente poblados de la capital provincial.
Cuatro vagones fuera de las vías
Desde las primeras horas posteriores al descarrilamiento, personal ferroviario comenzó un complejo operativo destinado a recuperar la formación y restablecer el servicio. Una cuadrilla de al menos ocho trabajadores de Trenes Argentinos se instaló en el lugar para intervenir sobre los vagones afectados y reparar los daños ocasionados en la infraestructura.
Uno de los problemas principales fue el deterioro de uno de los rieles, que quedó quebrado como consecuencia del episodio. Los operarios iniciaron durante la misma noche las tareas de reparación y, en paralelo, comenzaron a retirar el material que impedía normalizar el paso.
El procedimiento requirió avanzar de manera gradual. Una locomotora fue desplazada en reversa desde el sector este para enganchar las unidades descarriladas y colaborar con las maniobras de encarrilamiento.
La intervención alcanzó también a los vagones que habían quedado detenidos en proximidades de avenida López y Planes. La previsión de los responsables del operativo era finalizar los trabajos cuanto antes, aunque la magnitud de las tareas obligó a mantener restricciones durante buena parte de la jornada.
Mientras se desarrollaban las maniobras, permanecieron interrumpidos varios cruces transversales entre López y Planes y Facundo Zuviría, particularmente en los sectores de Saavedra, San Lorenzo y Francia.
Un problema que vuelve a repetirse
Más allá del daño provocado en esta oportunidad, entre los trabajadores ferroviarios existe preocupación por la reiteración de episodios similares. Según explicaron empleados afectados al operativo, la colocación de obstáculos sobre las vías responde a una modalidad de vandalismo que busca provocar el descarrilamiento de los trenes para luego intentar apoderarse de parte de la carga, principalmente cereal.
Los propios trabajadores señalaron además que este tipo de situaciones se registra pese a la existencia de custodia policial y vigilancia permanente durante las 24 horas.
El procedimiento de remoción obligó a mantener especial atención sobre la circulación vehicular en el área. Desde el sector operativo recomendaron a quienes debían trasladarse entre el norte y el sur de la ciudad utilizar avenidas principales y evitar los cruces afectados.
También se pidió precaución a los conductores que ingresaban desde la autopista, debido a las demoras y desvíos derivados de las tareas ferroviarias.



