En la localidad de Campo Quijano, provincia de Salta, un policía de 45 años fue detenido luego de que cámaras de monitoreo registraran el momento en que robaba a un hombre en situación de vulnerabilidad. La víctima, en estado de ebriedad, dormía en la vía pública cerca de una carpa bailable cuando el uniformado sustrajo su billetera, que contenía 26.000 pesos y documentos personales.

El hecho fue calificado por la justicia como hurto calamitoso, dado que el acusado se aprovechó de las condiciones de indefensión de la víctima. Este incidente pone en tela de juicio la conducta de las fuerzas de seguridad y refuerza la importancia de garantizar estándares éticos en su accionar. El caso está siendo investigado y ha generado un fuerte rechazo en la comunidad local.


