Según se fueron comunicando con la redacción de Diario Castellanos, habitantes de diferentes localidades, es muy dispar como se fue produciendo el fenómeno climático en pocos kilómetros de distancia.
En Villa San José la lluvia fue acompañada de piedras, aunque muy pequeñas en su tamaño, lo que prácticamente no ocasionó inconvenientes.
Por su parte, en Ataliva, la realidad fue totalmente diferente donde piedras de gran tamaño y fuertes ráfagas de viento y lluvia ocasionaron daños materiales y provocaron anegamientos de calles.
A pocos kilómetros de Ataliva, en Humberto 1°, a las 10:20 de la mañana, nada de eso sucedió. Si bien el cielo permanece nublado y las alertas meteorológicas continúan, no llovió, no hubo vientos, ni tampoco caída de granizo.



