Son millonarias las pérdidas ocasionadas por los destrozos que dejaron las fuertes ráfagas de vientos que volaron techos de viviendas, arrasaron con el corralón comunal, provocaron caídas de arboles y postes de luz, rompieron juegos en la plaza, entre otros daños.
Según expresó el presidente comunal, Pedro Fraire, a Diario CASTELLANOS, las familias que debieron ser evacuadas fueron reacomodadas en casas de familiares mientras se trabaja en la reparación de sus hogares.

«Nunca vivimos una situación similar. Costará años volver a tener el pueblo que teníamos. Lamentablemente está vez nos tocó sufrir a nosotros. Lo único que agradezco a Dios es que no hubo víctimas fatales», destacó Fraire.
«Lo peor de esta situación es que las lluvias se siguen presionando y eso demora mucho los trabajos. Por eso le pedimos a los vecinos que tengan paciencia que estamos poniendo lo mejor de nosotros para volver a la normalidad», destacó.


