Por Nicolás Bordón. Días pasados, el auditorio del Sindicato de Camioneros de la Provincia de Santa Fe fue el punto de encuentro para una nueva jornada de formación profesional, destinada a choferes del transporte automotor. No fue una reunión más. Fue una cita atravesada por la convicción de que el compromiso con la seguridad vial comienza en la capacitación y se consolida en el trabajo diario, en la ruta y en la vida.
El encuentro, organizado por la conducción del sindicato que lidera Sergio Aladio, reunió a una amplia red de actores clave del transporte y la prevención vial. Participaron representantes de organismos públicos, gremios y cámaras empresarias, articulando esfuerzos en torno a una causa común: reducir la siniestralidad vial y promover una conducción responsable. Estuvieron presentes Carlos Torres, director de la Agencia de Seguridad Vial de Santa Fe; Miguel Rizzotti, director general de Prevención de Accidentes de Tránsito de Córdoba; y Claudia Giaccone, directora de la Región Centro, junto a referentes de la Cámara Empresaria de Transporte Automotor de Cargas de Rosario y Córdoba, y los sindicatos de la UTA, peones de taxi y remiseros de Rosario, entre otros.
Una preocupación compartida, un compromiso colectivo
Uno de los momentos más significativos fue la exposición realizada por la Fundación FUCEIT (Fundación Centro de Estudios e Investigación del Trabajo), presidida por el propio Sergio Aladio. Allí se compartieron datos alarmantes: más de 3.200 personas mueren cada día en el mundo como consecuencia de accidentes de tránsito. Lejos de tratarse de cifras frías, estos números interpelan y movilizan.
Este dato, inquietante y revelador, habilita a pensar el transporte no sólo como una actividad económica central, sino como un campo de responsabilidad social colectiva. En su obra «La sociedad del riesgo» (1986), el sociólogo Ulrich Beck plantea que el riesgo se ha convertido en una dimensión constitutiva de la vida moderna. Por eso, formar a quienes conducen no es un gesto accesorio, sino un acto de cuidado y previsión que involucra a todos los niveles de la sociedad.
En esa línea, los capacitadores de la Agencia de Seguridad Vial llevaron adelante una instancia participativa y de alto impacto pedagógico, donde se abordaron estrategias de prevención, técnicas de conducción segura y protocolos de actuación ante situaciones de riesgo. La interacción con los asistentes no solo enriqueció el contenido de la jornada, sino que dejó en claro la vocación de aprender y mejorar que atraviesa a buena parte del sector.
Una apuesta que trasciende lo gremial
Lo que se vivió en el auditorio del sindicato no fue solamente una capacitación técnica. Fue también una manifestación del rumbo institucional que Sergio Aladio viene impulsando desde hace años, con una visión gremial que conjuga defensa de los derechos laborales con políticas activas de formación, salud y seguridad para los trabajadores.
Este tipo de actividades, que promueven la profesionalización del oficio y la concientización de sus riesgos, adquieren especial valor en contextos donde el transporte se enfrenta a múltiples desafíos. En diversas oportunidades, el propio Aladio ha sostenido y remarcado la importancia de la formación continua de los trabajadores; no sólo para contrarrestar los efectos de «la guerra silenciosa» que implica el alto número de siniestros viales en rutas, sino también como una forma de construir cultura de seguridad.
Como bien sostiene el pensador francés Pierre Bourdieu en «El sentido práctico» (1980), el capital cultural y simbólico de los trabajadores también se construye desde estos espacios de reconocimiento. Por ello, iniciativas como la de ayer no hacen más que consolidar un horizonte donde el saber técnico se pone al servicio de la vida y del bien común.
En suma, cuidar a quienes nos cuidan en la ruta es una responsabilidad compartida. Y cuando los sindicatos, los organismos públicos y las empresas se sientan a la misma mesa para formarse, dialogar y construir mejores prácticas, el resultado es una sociedad más consciente, más segura y más justa.



