Con ingenio, cálculos y mucha creatividad, estudiantes universitarios y de escuelas técnicas participaron este viernes del tercer Concurso Nacional de Puentes de Fideos, realizado en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Rafaela. La propuesta convocó a unos 34 equipos y alrededor de 150 personas, en una jornada que puso a prueba los conocimientos estructurales de los participantes y promovió el intercambio entre instituciones educativas.
El certamen, conocido como Spaghetti Bridge, tuvo sus orígenes en la UTN de San Francisco, a partir de las cátedras de Estabilidad y Resistencia de Materiales. Posteriormente se sumó Rafaela y, con el paso de los años, la competencia incorporó otras carreras y amplió su convocatoria hasta incluir a estudiantes secundarios. Esta edición correspondió a la duodécima desde el inicio de la experiencia y a la tercera de alcance nacional.
En diálogo con Diario CASTELLANOS, Daniel Andereggen, estudiante de cuarto año de Ingeniería Civil y uno de los organizadores, explicó que la incorporación de alumnos de escuelas técnicas respondió al objetivo de fortalecer el vínculo entre la secundaria y la universidad. Junto a su compañero Tomás Galimberto, ambos exalumnos de la Escuela Guillermo Lehmann, impulsó visitas y charlas para acercar a los jóvenes a los conceptos de la ingeniería. “Tratamos de enseñarles cuál es la importancia de lo que se ve en la teoría y que puedan llevarlo a la práctica con un material que es súper barato”, señaló Andereggen.
La propuesta también buscó reducir la distancia entre ambos niveles educativos y despertar vocaciones. Para los organizadores, permitir que los estudiantes secundarios conozcan de cerca las actividades universitarias representa una oportunidad para familiarizarse con las carreras técnicas y descubrir sus propias capacidades.
Andereggen consideró que este tipo de experiencias ayuda a desmitificar la ingeniería y a mostrar que la formación universitaria también ofrece espacios de compañerismo, creatividad y aprendizaje práctico.
Diseño, resistencia y trabajo en equipo
El desafío consistió en diseñar y construir puentes con fideos capaces de soportar grandes cargas, poniendo en juego conocimientos de cálculo, resistencia de materiales y diseño estructural.
Más allá de la competencia, el encuentro permitió trabajar en equipo, resolver dificultades durante el armado y comprobar de manera práctica conceptos que habitualmente se estudian en el aula. La prolijidad, el ingenio y la capacidad de optimizar los materiales fueron aspectos centrales para alcanzar buenos resultados. “La ingeniería tiene estas cosas que son divertidas, el compañerismo y la camaradería”, expresó Andereggen, al destacar el valor de generar actividades que permitan a los jóvenes acercarse a la profesión y perder el temor a una carrera que, en ocasiones, consideran difícil antes de conocerla.
La organización estuvo a cargo de Andereggen, Galimberto y el profesor Sergio Pairone, con la colaboración de la institución y el acompañamiento de más de 25 sponsors, en su mayoría pequeñas empresas de Rafaela.



