Rafaela dejó atrás un miércoles marcado por la inestabilidad y el desarrollo de tormentas, en una jornada en la que la ciudad y el departamento Castellanos se encontraban bajo alerta naranja por parte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Durante la tarde, el ingreso del sistema de tormentas estuvo acompañado por un importante incremento en la intensidad del viento y precipitaciones.
El temporal también generó distintas consecuencias en la ciudad, entre ellas la caída de árboles y ramas, además de interrupciones en el suministro eléctrico en algunos sectores, como consecuencia de la intensidad de los vientos registrados durante la tormenta.

De acuerdo con los registros de la estación meteorológica local del SMN, hasta las 21:00 del miércoles se habían acumulado 21 milímetros de lluvia. A ese registro se sumaron otros 4,5 milímetros entre las 21:00 y las 9:00 de este jueves, llevando el acumulado total del episodio a 25,5 milímetros.
El viento también fue uno de los principales protagonistas del fenómeno. El registro de viento máximo constante fue de 51 km/h a las 18:45, mientras que la ráfaga máxima alcanzó los 79,5 km/h, con dirección Este-Sudeste.
La intensidad del viento se incrementó de manera repentina con el avance de la tormenta. El valor máximo de la ráfaga se produjo a las 18:45, en coincidencia con el momento de mayor deterioro de las condiciones meteorológicas en la ciudad.
Durante las primeras horas de este jueves, las condiciones comenzaron a mejorar y se comunicó el cese del alerta meteorológico para la zona de cobertura.



