La Municipalidad de Rafaela presentó este jueves por la mañana, en el despacho de Intendencia, el segundo resultado semestral del Observatorio Industrial, una herramienta de medición de coyuntura que releva semestralmente la situación de las empresas locales para orientar políticas públicas y decisiones empresariales.
El acto fue encabezado por el intendente Leonardo Viotti y la secretaria de Desarrollo Económico, Innovación y Empleo de Rafaela, Patricia Imoberdorf, quienes acompañaron el relevamiento realizado junto al Instituto de Capacitación y Estudios para el Desarrollo Local (ICEDeL).
Metodología representativa
El Observatorio Industrial relevó 56 empresas de distintas actividades económicas de la ciudad, representando el 72% del empleo local y aproximadamente el 70% de la facturación industrial de Rafaela. «Es representativo porque mide la evolución de la situación de las empresas de la ciudad, más allá del censo que es una muestra estática», explicó Imoberdorf.
La decisión de realizar mediciones semestrales (antes se hacía cuatrimestralmente) responde a un «marco de mayor estabilidad macroeconómica», según señaló la secretaria.
Contexto nacional y provincial: recuperación leve
A nivel nacional y provincial, la situación industrial mostró una caída fuerte hasta febrero de este año. «La caída de la actividad industrial hasta febrero de este año interanual fue muy fuerte, a nivel provincial fue una de las caídas más importantes, con aproximadamente un 14% de caída interanual», explicó Imoberdorf.
Sin embargo, los datos del INDEC para marzo ya muestran «una leve recuperación del 5%», y según datos compartidos por la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) también se registró «un leve aumento de la producción industrial del 3%» en la provincia, aunque con variabilidad entre empresas.
Percepción de las empresas: estancamiento con cautela
Los resultados del observatorio revelan que el 42% de los industriales sostiene que la actividad económica está estancada, mientras que sólo el 21% considera que va a aumentar. En cuanto al sector industrial específico, el 41% considera que está estancado y el 25% que mejorará.
«La situación de la empresa se ve mejor a nivel local que tanto el sector como a nivel nacional», destacó Imoberdorf, resaltando que «el industrial rafaelino tiene buenas percepciones de la actividad económica local en contradicción a lo que puede pasar a nivel nacional».
Empleo: reversión positiva pero insuficiente
En la dinámica del empleo hubo una «pequeña reversión respecto al último muestreo». En el anterior relevamiento se registró una pérdida neta de 153 puestos de trabajo, mientras que en esta oportunidad se registraron 142 contrataciones nuevas, generando un aumento neto.
«El 75% de las firmas considera que su dotación está adecuada y no consideran que es necesario incrementar esa capacidad instalada», señaló Imoberdorf. La concentración por tamaño muestra que el 96% de las altas y bajas se concentró en empresas de más de 50 empleados, mientras que en las de menos de 50 empleados «la dotación se mantiene, no hubo mayores cambios».
Inversiones y financiamiento: límite estructural
Más del 60% de las empresas realizó inversiones dentro de su actividad productiva, pero el 75% depende del financiamiento propio. «El acceso al financiamiento continúa representando un límite estructural para las empresas», advirtió Imoberdorf.
El 30,4% tiene proyectos de inversión postergados debido a esta situación, y el 14% de empresas tiene necesidad de expansión física, lo que «nos sigue dando herramienta para seguir trabajando en suelo industrial», dijo la secretaria.
Morosidad y rentabilidad: nuevos datos preocupantes
Este es el primer relevamiento que incluye la medición de morosidad. «La mitad de las empresas reportan aumento en los niveles de morosidad o endeudamiento durante este periodo», informó Imoberdorf. «El alargamiento de los plazos de pago, y además los cheques rebotados y la morosidad que está surgiendo», agregó.
Sobre la rentabilidad, el 51% de las empresas sufrió aumento de costos por encima de los precios de venta, mientras que sólo el 10% logró mejorar esa relación. «Los costos aumentan por encima de lo que se pueden aumentar los precios de venta, no se pueden trasladar estos aumentos de los costos por la baja en el consumo», explicó Imoberdorf.
Comercio exterior: presión importadora como amenaza
El 53,6% considera que las importaciones son una amenaza, y dentro de este grupo «casi 3 de cada 4 perdieron participación frente a productos importados». Como estrategia adaptativa, el 44% de las empresas sostiene que está reemplazando compra importada por producción local.
Expectativas: el ADN productivo de Rafaela
Cuando se proyecta un año hacia adelante, el 50% proyecta una mejora de las expectativas a nivel nacional (mejoró respecto al semestre pasado), el 43% considera que va a mejorar su sector industrial, y el 58% dice que su empresa va a mejorar, mientras que sólo el 10% piensa que va a estar en una situación peor.
«Esto habla a ciencia cierta del ADN productivo de Rafaela, de la industria de Rafaela. Obviamente se mezclan un poco deseos y expectativas que todos los industriales esperamos que nos vaya mejor, siempre esperamos que nos vaya mejor y hacemos acciones en consecuencia», concluyó Imoberdorf.



