En las escuelas de Santa Fe ya no solo se habla de clases, programas o paritarias. Cada vez con más frecuencia, en salas de profesores y pasillos aparece otra pregunta: “¿cuánto me falta para jubilarme?”. El desgaste, la incertidumbre y los cambios en las reglas del sistema previsional están empujando a muchos docentes a hacer cuentas y pensar en una salida anticipada, incluso resignando ingresos.
En ese contexto, la abogada especializada en jubilaciones y pensiones, Marisol Escandell, alertó sobre un marcado incremento en las consultas, particularmente de docentes, que buscan anticipar su retiro en medio de la incertidumbre que atraviesa la provincia de Santa Fe. En diálogo con Diario CASTELLANOS, la profesional describió un escenario atravesado por la reforma previsional provincial y las modificaciones en el acceso a beneficios, donde “las jubilaciones y pensiones nunca dan respiro”.
Uno de los datos más llamativos que expuso la abogada es el crecimiento de consultas de docentes interesados en conocer cuánto les falta para jubilarse y en qué condiciones podrán hacerlo. “La realidad es que todos los docentes están consultando cuánto les falta para jubilarse, con qué porcentaje se van a jubilar. Casi les diría que no les importa resignar porcentaje, con tal de salir de las escuelas”, afirmó.
Según explicó, esta situación refleja el impacto directo de los cambios en el sistema y el desgaste laboral: “Los docentes están en el medio de todo esto y están sufriendo realmente estas cuestiones”.
Los cambios en la edad jubilatoria y el cómputo como salida anticipada
La reforma previsional provincial introdujo modificaciones que afectan de manera desigual al sector docente. En ese sentido, Escandell detalló que existen dos grandes grupos: el régimen docente puro y el proporcional.
Uno de los cambios más significativos es el corrimiento de la edad jubilatoria para ciertos perfiles. “Personas que pensaban jubilarse a los 57 años, como bibliotecarias, secretarias o profesoras con menos de 30 horas, ahora deberán hacerlo a los 60”, explicó.
Este ajuste generó malestar, aunque también surgieron alternativas que los propios docentes comenzaron a utilizar con mayor frecuencia.
Frente a este escenario, crece el uso del llamado cómputo diferenciado, una herramienta que permite adelantar la jubilación mediante aportes adicionales. “Hoy muchas docentes están pagando cómputo para poder jubilarse antes. En el caso de maestras de grado o profesoras con más de 30 horas, pueden retirarse a los 54 años con 30 de servicio”, indicó.
Se trata de una opción que años atrás no era tan utilizada, pero que ganó protagonismo ante las nuevas condiciones del sistema.
Planificar la jubilación
Escandell remarcó que la planificación previsional se volvió central en este contexto cambiante. “Lo que dije hace tres años puede cambiar. Las leyes se van adaptando y uno tiene que ver qué juega en cada momento”, sostuvo.
En ese marco, subrayó que las decisiones durante la vida laboral —como tomar licencias, sumar horas o acceder a tareas pasivas— impactan directamente en el haber jubilatorio futuro. “La jubilación la voy haciendo todos los días”, sintetizó.
El cambio de paradigma de la Moratoria
Otro de los puntos abordados fue la evolución de las moratorias previsionales, que hoy presentan condiciones más restrictivas que en el pasado.
“La moratoria cambió de paradigma”, explicó Escandell. A diferencia del sistema anterior, donde se podía acceder a la jubilación y pagar la deuda luego, ahora el esquema exige cancelar los aportes faltantes antes de alcanzar la edad jubilatoria.
Esto implica un esfuerzo económico considerable: “Estamos hablando de cuotas que pueden ir de 100 a 300 mil pesos mensuales, lo que no todos pueden afrontar”.
Si bien continúa siendo una herramienta vigente, la especialista advirtió que redujo el universo de beneficiarios. “Antes llegaba prácticamente a todos; hoy es una inversión que muchas familias evalúan, pero no todos pueden sostener”.
El acuerdo por la Caja de Jubilaciones
Consultada sobre el reciente acuerdo entre la provincia y el Gobierno nacional por la deuda previsional, Escandell lo calificó como un avance importante, aunque insuficiente para resolver el problema de fondo.
El entendimiento, impulsado por el gobernador Maximiliano Pullaro con el Ministerio de Capital Humano, prevé el envío de unos 120 mil millones de pesos en 12 cuotas para la Caja de Jubilaciones provincial. “Es una victoria, un mojón importante. Va a entrar dinero líquido a la caja, pero no es el fin del conflicto ni de la disputa judicial”, aclaró.
Además, recordó que la provincia mantiene un reclamo mayor contra Nación por transferencias no realizadas en años anteriores.



