En la ciudad de Rafaela se llevará adelante una nueva jornada de donación voluntaria de sangre, organizadad por la Asociación Civil «Honrar la Vida», Rotaract Club de Rafaela y Rotary Club de Rafaela, con el objetivo de reforzar el sistema sanitario y promover una práctica solidaria que salva vidas. La colecta está prevista para el miércoles 25 de marzo, de 9 a 13 horas, en Alem 170, y cuenta con el acompañamiento de CUDAIO y el Gobierno de Santa Fe.
La iniciativa no solo apunta a sumar donantes, sino también a derribar mitos frecuentes en torno a la donación de sangre. Entre ellos, se destaca que donar no implica dolor significativo —solo un leve pinchazo inicial—, no debilita el cuerpo y es un procedimiento seguro, ya que se realiza con material estéril y descartable. Además, se aclara que no es necesario concurrir en ayunas, sino que se recomienda ingerir alimentos livianos y bajos en grasas antes de la extracción.
Desde la organización remarcan que cualquier persona en buen estado de salud, de entre 18 y 65 años y con un peso superior a los 50 kilos, puede donar. También se indica que quienes tengan tatuajes o piercings deben esperar al menos 12 meses desde su realización. El proceso es simple: incluye un registro previo, un breve examen médico y una extracción que dura aproximadamente 10 minutos, seguida de un período de descanso.

La importancia de estas campañas radica en la necesidad constante de sangre para transfusiones. Mujeres con complicaciones en el embarazo, niños con anemia grave, pacientes oncológicos y personas que sufren accidentes son algunos de los principales beneficiarios. En Argentina se requieren cerca de un millón de donaciones anuales, ya que la sangre no puede fabricarse ni sustituirse artificialmente.
Asimismo, se destaca que una sola donación puede ayudar hasta a tres personas, lo que convierte este gesto en un acto solidario de gran impacto social. “Donar sangre es el regalo más valioso que una persona puede ofrecer a otra”, subrayan desde las organizaciones.
Finalmente, invitan a la comunidad a sumarse a la jornada y a convertirse en donantes habituales, recordando que este compromiso puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para quienes lo necesitan.



