El sector industrial de Rafaela y la región atraviesa un escenario de preocupación por la baja actividad económica, aunque con una realidad algo diferente a la que se observa en otros polos productivos de la provincia.
Mauricio Rizzotto, presidente de la Comisión de Industrias del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región (CCIRR), explicó que el entramado local mantiene cierta estabilidad laboral gracias a la diversidad de rubros que caracteriza a la economía regional.
“La realidad industrial de Rafaela no escapa a lo que pasa en la provincia, pero tenemos una diversidad de actividades que hace que el impacto en el empleo se amortigüe”, explicó.
Según señaló, mientras en otras regiones de Santa Fe —especialmente en el Gran Rosario— la caída de la actividad industrial ya se traduce en despidos y reducción de personal, en Rafaela el escenario aparece más equilibrado. “Acá no estamos viendo una pérdida fuerte de empleo. Hay gente que ha quedado sin trabajo, pero también hay empresas y comercios que están tomando personal, por lo que se genera cierto equilibrio entre altas y bajas”, indicó.
Preocupación por la actividad
Sin embargo, el dirigente advirtió que el nivel de actividad sigue siendo un factor de alerta para el sector productivo local.
“La preocupación es cuánto tiempo más se pueden sostener niveles tan bajos de actividad”, planteó, al tiempo que señaló que las reformas económicas impulsadas a nivel nacional, si bien son positivas, no alcanzan por sí solas para reactivar la producción.
En ese sentido, enumeró algunos factores que hoy condicionan las decisiones de inversión, entre ellos las altas tasas de interés.
“Hoy un crédito para inversión ronda el 35% anual. Con un dólar estabilizado, ningún proyecto productivo en el mundo puede sostener ese nivel de tasa”, explicó.
A esto se suma una inflación que, si bien desaceleró, continúa en niveles elevados cercanos al 30 o 35 por ciento anual, lo que sigue generando presión sobre los costos empresariales.
“La combinación de tasas altas, inflación todavía significativa y caída de la demanda genera pocos incentivos para invertir”, afirmó.
Obras estratégicas para el desarrollo
Más allá del contexto económico, Rizzotto remarcó que uno de los desafíos centrales para el desarrollo industrial de Rafaela sigue siendo la infraestructura.
El dirigente insistió en la necesidad de ampliar el suelo industrial disponible para permitir la radicación de nuevas empresas en la ciudad.
“Hace muchos años venimos diciendo que Rafaela necesita generar mucho más suelo industrial si quiere seguir siendo un polo productivo atractivo para nuevas inversiones”, sostuvo.
Para ello, explicó, es imprescindible avanzar en una serie de obras estratégicas que permitan ampliar el área productiva.
Entre los proyectos mencionó el Camino 6, que se encuentra en ejecución; la Estación Transformadora Norte, que registra un avance importante; y otras obras consideradas clave para el desarrollo industrial de la ciudad.
Entre ellas aparece el canal del Bajo Compagnucci, una infraestructura de drenaje que permitiría habilitar nuevas áreas industriales hoy limitadas por el riesgo de anegamiento.
“Ese canal es fundamental porque permitiría que una parte del área industrial deje de ser inundable y se puedan desarrollar nuevos terrenos productivos”, explicó.
A esto se suma la finalización del gasoducto, otra obra considerada estratégica para acompañar el crecimiento del sector.
Rizzotto destacó que estos temas forman parte del diálogo permanente que el sector industrial mantiene con las autoridades locales y provinciales. “Tenemos buen diálogo con el intendente y su equipo, y también pudimos plantear estas necesidades al gobernador en reuniones que se realizaron en Rafaela”, señaló.
En ese marco, el dirigente consideró que el desafío pasa por sostener las gestiones para que las obras pendientes puedan concretarse y así fortalecer el perfil productivo de la ciudad.



